diumenge, 13 d’abril de 2008

Cashback

Después de una agitada tarde me dirigí a ver Cashback, el primer largometraje de Sean Ellis. Es la ampliación de un corto del mismo nombre.

En el fondo, no es más que la típica comedia romántica adolescente, aunque con suficientes matices para diferenciarla del resto de películas de temática similar. Tenemos a un adolescente protagonista Ben Willis (Sean Biggerstaff, Oliver Wood en Harry Potter), que acaba de ser abandonado por su novia en el último curso de la escuela de arte. Hecho que le impide dormir, así que aprovecha el tiempo libre para trabajar en el turno de noche de un supermercado. Al no dormir adquiere la capacidad de parar el tiempo y lo dedica a observar a las personas con detenimiento, como si fueran fotografías, incluso a desnudar a las chicas para poder observarlas. Siempre de un modo artístico.

La película tiene tintes autobiográficos, las secuencias de las chicas desnudas en pausa, son referencia del pasado como fotógrafo de Sean Ellis. También lo son sus flashbacks, en la que vemos a Ben de niño como ve por primera vez a una chica desnuda, al convivir en su infancia con una estudiante sueca que pasaba desnuda de la habitación al baño sin ningún reparo. Lo más curioso es que en la escuela de arte, cuando tienen que dibujar a un modelo desnudo, es un hombre mayor con flatulencias. Cuando lo más normal sería ver alguna chica desnuda.

Aunque todo esto nos haría pensar que Sean Ellis, aprovecha su trabajo para poder ver cuerpos femeninos, realmente es lo habitual en el mundo del arte, donde suele haber más modelos femeninos que masculinos. Algo que viene dado desde principios de siglo (pasado) en el que la mayoría, o la totalidad, de alumnos y profesores eran hombres. Así que era más agradable que las modelos fueran mujeres.

La película tiene una serie de personajes secundarios cómicos, que hacen que esta película sea una comedia y no un drama romántico con tintes sobrenaturales. Para empezar su amigo de la infancia que va de ligón sobrado, pero vemos en todos los flashbacks como le han ido rechazando todos los intentos de ligue. Lo vemos en forma de slapsticks, muy típicos pero que siempre funcionan. Después tenemos al jefe y compañeros del supermercado, cuyo ambiente sería una mezcla entre The office (sin llegar, ni de lejos, a sus altura) y American Pie. De hecho uno de los compañeros es clavado a Seann William Scott. Y también añadiría un cierto parecido al primer Torrente con la inclusión de un personaje que cree saber artes marciales.

También podría decirse que la película tiene un aire a Jumper, por los poderes (metafóricos o reales) que tiene el protagonista y su parecido físico con Hayden Christensen.

No sé si estará hecho adrede pero la película empieza con unos efectos especiales algo toscos, pero poco a poco van mejorando, hasta llegar a la nevada bella secuencia final. Donde los efectos digitales no tienen nada que envidiar a la Industrial Light and magic.

En definitiva, es una peli más que correcta, quizás algo irregular. Además de recordar a todo lo que he dicho anteriormente, en general tiene un aire a las primeras películas de Kevin Smith mezcladas con el universo de Daniel Clowes.

Lluís Alba