divendres 27 de gener de 2012
Bajo amenaza
Mientras veía Bajo amenaza no he dejado de pensar en otra película llena de giros inverosímiles: Juegos salvajes (Wild things, 1998) de John McNaughton. Y en por qué aquella peli me convenció, mientras esta me ha parecido un desastre que iba aumentando a cada giro argumental. Como mi memoria es mala y hace más de 10 años que vi la peli en la que Neve Campbell y Denise Richards se morreaban en una piscina (curiosamente esa escena sí se me quedó grabada), no recuerdo con exactitud si los giros eran tan gratuitos como en la última peli de Joel Schumacher.
Quizás el talento de quien dirigiera Un día de furia (Falling down, 1993) ya esté agotado, pues salvo Última llamada (Phone booth, 2002) -y, gracias al guión del incombustible Larry Cohen- no recuerdo ninguna película suya destacable desde que cambiamos de siglo.
Bajo amenaza es una película construida a partir de un guión lleno de giros argumentales inverosímiles -con la inestimable ayuda de unos flashbacks tramposos-, y personajes arbitrariamente cambiantes. Pero ni dejándonos arrastrar por su juego, la película llega a establecer contacto con cualquier emoción que pretendiera tocar. Sería similar a subir a una lenta montaña rusa situada a ras de tierra. Llena de curvas y loopings inesperados, pero sin la emoción de un peligro vertiginoso.
La elección de Nicolas Cage y Nicole Kidman para los personajes principales, parece acorde con su director. Intérpretes con grandes carreras situados en su momento más bajo. El único consuelo que les queda es ampararse los unos a los otros para seguir participando en proyectos cinematográficos.
Lluís Alba
http://www.zumbarte.com/cine/cinevista/criticas/bajoamenaza.html
dijous 12 de gener de 2012
La redada
La segunda película que dirige Rose Bosch, centra su mirada en un episodio histórico de Francia durante la ocupación nazi. Un hecho conocido como La redada que da nombre al título de esta película, y que muestra dos caras bien distintas de la población francesa. Por un lado, la humillación de ver como los franceses colaboraron en el exterminio de más de 10.000 judíos, pero también como otro número parecido fue salvado del fúnebre destino.
La única novedad que aporta la película a la habitual recreación histórica de la segunda guerra mundial, es la narración de un hecho menos conocido para el público general. Pese a que toda la acción transcurre en Francia, los escenarios no dejan de ser similares al resto de películas que han mostrado la opresión nazi sobre los judíos. Correcto film académico en el que se enfatiza la opresión judía para tener una mayor afinidad con el espectador, al mismo tiempo que se evita cualquier elemento explícitamente sangriento, para no dañar los sentimientos de los judíos.
Para el aficionado al cine histórico, y más concretamente al de la Segunda guerra mundial, tiene un episodio más para coleccionar en su particular galería. A pesar que como obra fílmica no aporte nada nuevo, a excepción de cuatro escenas de la vida cotidiana de Adolf Hitler, ejemplificando que con la misma naturalidad con la que vivía con su familia, también dirigía un genocidio.
Lluís Alba
dijous 29 de desembre de 2011
No tengas miedo a la oscuridad
Todos afirmaríamos que la profesión principal de Guillermo del Toro es director de películas, a pesar de que sus labores como productor son mucho más prolíficas. Su labor como productor se divide entre apadrinamiento de proyectos ajenos y construcción de propios, pero (casi) siempre busca dar a conocer directores noveles que, sin Guillermo del Toro, no habrían conseguido tanta relevancia. Films tan dispares como El orfanato (ídem, 2007) de J.A. Bayona, Cosas insignificantes (ídem, 2008) de Andrea Martínez o Los ojos de Julia (ídem, 2010) de Guillem Morales tienen al mexicano como el gran baluarte de su repercusión mediática.
No tengas miedo a la oscuridad es un proyecto personal que Guillermo del Toro lleva pensando desde que vio en su infancia el telefilm original Frío en la noche (Don't be afraid of the dark, 1973) de John Newland. Una película oscura sobre el mito infantil del hada de los dientes (que en España tiene su versión con el Ratoncito Pérez), que marcó al productor mexicano. Su apretada agenda, hizo que el proyecto se alargara hasta poder adquirir los derechos del guión y contratar al debutante Troy Nixey como director. Nixey, hasta el momento, solo había dirigido un cortometraje, pero tenía una larga carrera como dibujante de cómics, habiendo colaborado con Mike Mignola, el creador de Hellboy. Por lo que el círculo se cierra.
En presupuesto y diseño de producción la película de Nixey no se puede comparar al telefilm de 1973, cuyo mejor mérito es ser la original y sentar un precedente a películas de los 80 como Gremlins (ídem, 1984) de Joe Dante y sus sucedáneos (Critters, Ghoulies etc...). Para la nueva versión se ha modificado la edad adulta de la protagonista Sally, que en su día fue interpretada por una Kim Darby de 26 años (quien fuera la adolescente de la, también, vuelta a rehacer Valor de ley) y ahora por la niña de 11 años Bailee Madison. Del Toro cambió ese detalle del guión original, porque la mujer sumisa que representaba Sally en el telefilm de 1973 ya no resulta tan creíble en la actualidad. Por el momento, parece que la sumisión sigue presente en la infancia.
La película es bastante disfrutable en labores de producción (toda la imaginería habitual de Guillermo del Toro se puede apreciar en los decorados y criaturas fantásticas), y como cuento de terror cumple. No deja de tener un aire de telefilm (ignoro si buscado deliberadamente), otorgando la sensación de estar viendo una película menor. Aunque los fans del género de terror y fantástico, sabrán apreciar los elementos habituales del director mexicano (como el sótano de El orfanato, las criaturas de El laberinto del Fauno y los decorados naturalistas de Hellboy II) o el guiño terrorífico a los duendes del polvo de Mi vecino Totoro (Tonari no Totoro, 1988) de Hayao Miyazaki.
dijous 17 de novembre de 2011
30 minutos o menos
En su segunda película como director, Ruben Fleischer vuelve a colaborar con Jesse Eisenberg. Quien, a pesar de haber ganado reconocimiento gracias a su nominación al Oscar, no duda en regresar a la comedia "indie".
Como ya ocurrió en Bienvenidos a Zombieland (Zombieland, 2009), el punto de partida es la parodia del cine de género para acabar relatando una historia mucho más humana. En 30 minutos o menos, se parodia el cine de atracos, un género tan trillado como el de zombies, pero que permite un acercamiento (a priori) más realista que el de un mundo plagado de muertos vivientes.
Lo realmente interesante de la película es el retrato que hace de los jóvenes actuales, cuando esta denominación ya abarca un amplio espectro que va desde los 18 a los 40 años. Pues el patrón de nuestras vidas ya nada tiene que ver con los de anteriores generaciones, formado por personas casadas y con hijos. Por la película deambulan jóvenes de una misma generación y un mismo ambiente, sin apenas un rumbo concreto en común. El repartidor de pizzas estancado en su empleo, el profesor de instituto que no sabe como ha llegado a la profesión, la chica que tiene la aspiración de irse a la gran ciudad, y los dos amigos sin empleo que dedican todo el día a vaguear e inventar nuevos tipos de explosivos.
Sin llegar a ser tan redonda como Bienvenidos a Zombieland, es una de esas comedias independientes de las que vale la pena echar un vistazo. A pesar de que la distribuidora española tenga tan poca fe en ella que probablemente sea imposible encontrarla en la cartelera.
dijous 27 d’octubre de 2011
Tímidos anónimos
El éxito reciente de las películas de Dany Boon (Bienvenidos al Norte, Nada que declarar), parece que ha dado pie a que más comedias francesas, lejos del pretencioso cine de autor galo, lleguen a distribuirse en nuestro país.
Este es el caso de Tímidos anónimos, una irregular comedia nutrida por las divertidas situaciones que se suceden en el encuentro entre un hombre y una mujer sumamente tímidos. Incapaces de relacionarse con naturalidad en su entorno.
Las secuencias en las que la pareja tiene sus primeras citas, son de un gran ingenio, sin duda lo mejor de la película. Secuencias en las que solo el dolor de mandíbula del espectador logra parar la carcajada.
Por desgracia, el resto es bastante anodino. Una película con una estética inspirada en Amelie (Le fabuleux destin d'Amélie Pulain, 2001) de Jean-Pierre Jeunet, pero con demasiados personajes y situaciones poco desarrollados. Es una lástima que la mayor parte de la película esté centrada en la trama simplona de cualquier comedia romántica y no se explote el potencial de un pasado de dos personajes que podría dar mucho juego.
Como tampoco se explotan las reuniones de Tímidos anónimos que dan título a la película, y sirven solo para mostrar unas secuencias cómicas sin demasiada consistencia.
dissabte 15 d’octubre de 2011
Festival de Sitges (10) 15-10-2011
Penúltimo día de Festival, y el último para mi. Mañana toca las maratones finales. Hoy ha sido el día en que más se ha llenado una sala a primera hora. La precuela de La cosa llamaba la atención y, a las 8:20 de la mañana, la cola ya empezaba a ser larga.
THE THING (2011) de Mathijs van Heijningen Jr.
Cuando se anunció un remake de La cosa (The thing, 1982) de John Carpenter, más de uno se puso las manos en la cabeza. ¿A quién se le ocurría realizar un remake de una película de culto como esta? De antemano, lo único que sabíamos todos es que saldría perdiendo ante cualquier comparación.
Poco a poco se supieron más detalles, como que se trataba de una precuela ambientada en la base noruega de donde procedía la criatura alienígena al inicio de la película de Carpenter. Así vemos como encuentran al alienígena en un bloque de hielo, de modo similar a El enigma de otro mundo (The thing from another world, 1951) de Christian Nyby y Howard Hawks, y a medio camino entre remake y precuela, volvemos a ver como la criatura va matando y copiando a las personas que trabajan en medio del paisaje antártico.
Aunque se han cuidado muchos detalles para que todo cuadre con la película de Carpenter (algunos, como la secuencia final, un poco metidos con calzador), desgraciadamente, ni los efectos digitales (técnicamente mejores) logran la misma sensación impactante de su predecesora, ni la atmósfera de paranoia está presente, ni hay secuencias memorables que permanecerán en nuestra retina.
Pero todo esto ya se sabía de antemano, cualquier comparación resultaría perdedora. Esta precuela no es más que una curiosidad para fans, o una peli correcta de género sin demasiado brillo.
DRIVE (2011) de Nicolas Winding Refn
Antes de ver esta película, me documenté con el anterior film de Winding Refn, Valhalla rising (ídem, 2009). A pesar de que es una película de factura impecable y con algunas secuencias memorables, Valhalla rising exige un bagaje cultural histórico-religioso y un libro de instrucciones para poder entrar en el film.
Por suerte, Drive mantiene todo lo bueno que había en su predecesora, pero incluye un guión terrenal perfectamente accesible para cualquier espectador. Drive es un thriller de género negro que esconde muchas capas donde rascar. Desde el conductor protagonista (muy similar al One-eye de Valhalla rising) cuyas acciones desvelan que hay un pasado tan interesante como misterioso, pasando por una factura estética impecable (b.s.o. y créditos homenajeando al cine de los 80), un ritmo pausado pero adecuado y un guión trabajado.
Pero Drive es mucho más que cualquier frase que puedan salir de mis dedos pulsando el teclado, y más tras 10 días intensos en los que no sé ni lo que escribo.
KILLER JOE (2011) de William Friedkin
Película sorpresa del festival que, hasta el día de ayer, no nos fue revelada. Y... menuda sorpresa nos habían reservado.
Una mezcla entre género negro y comedia loca. Muy loca. Una familia llena de personajes tan mezquinos como merecedores de pasar a la historia del cine. El padre ingenuo incapaz de decidir nada por sí mismo, la mujer que se acuesta con medio pueblo, el hijo que planea asesinar a su madre y la hija adolescente con una discapacidad intelectual causada por su madre que trató de asfixiarla con una almohada.
Con este panorama, solo hace falta presentar a quién da nombre esta película, Killer Joe, un policía que se gana un extra como asesino a sueldo.
Esta es la segunda película consecutiva de William Friedkin basada en una obra teatral de Tracy Letts (y guionista de ambos films), su predecesora, Bug (ídem, 2006) sigue inédita en España. Y, tras ver esta película, acudo raudo a la red en busca de una buena copia. Pues Killer Joe tiene el ideal ritmo rápido que te sumerge en un torbellino de secuencias pasadas de vueltas, propias de la mejor comedia ácida. Una sorpresa del Festival, muy grata.
VALORACIÓN FINAL
Las mejores películas que he visto (desde mi punto de vista) y sin orden alguno son: Mientras duermes de Jaume Balagueró, The yellow sea de Na Hong-jin, Attack the block de Joe Cornish, Melancholia de Lars Von Trier, Extraterrestre de Nacho Vigalondo, Drive de Nicolas Winding Refn y Killer Joe de William Friedkin.
Un peldaño por debajo, pero también recomendables pondría: Kill list de Ben Wheatley (si no fuera por la parte final, estaría entre las mejores), Apollo 18 de Gonzalo López-Gallego (el tipo de peli está demasiado manido como para decir que es imprescindible), Another earth de Mike Cahill, Livide de Alexandre Bustillo y Julien Maury y Shaolin de Benny Chan.
Etiquetes de comentaris:
Mathijs van Heijningen Jr.,
Nicolas Winding Refn,
Sitges,
William Friedkin
divendres 14 d’octubre de 2011
Festival de Sitges (9) 14-10-2011
Ya se acerca el último fin de semana de Festival. Las salas vuelven a estar concurridas, incluso se han agotado las entradas de más de una peli matinal.
JUAN DE LOS MUERTOS (2011) de Alejandro Brugués
Co-producción entre Cuba y España que, como su título indica (en fondo y en la forma de aparecer en los créditos iniciales), emula lo que ya hicieron Edgar Wright y Simon Pegg en Zombies party (Shaun of the dead, 2004).
La principal diferencia está en su localización, pues toda la acción transcurre en Cuba. Es una película divertida en su mayor parte y, además de zombies, también abunda una fuerte crítica a la Cuba de Fidel Castro, sin dejar de lado a los españoles (sobre nuestro patético sistema escolar, entre otras cosas) y a estadounidenses (Guantánamo se vislumbra como principal foco de infección zombie).
Para los más despistados en política, la película también tiene sus toques paródicos de otros films de género, tanto de terror como el cine de acción oriental.
A pesar de haber recibido un montón de subvenciones (entre las que se cuentan del gobierno de España, TVE, Junta de Andalucía y Canal Sur), el presupuesto no parece demasiado holgado, y la factura formal es de serie B. Y, como toda serie B que se precie, consigue su principal cometido: entretener sin demasiadas pretensiones.
EL PÁRAMO (2011) de Jaime Osorio Márquez
Esta mañana me ha tocado ver otra coproducción entre España y diversos países latinoamericanos (Colombia y Argentina), que está a las antípodas de lo que representa Juan de los muertos.
La factura formal de esta película es muy superior y, dentro de las limitaciones presupuestarias, no tiene nada que envidiar a cualquier película de Hollywood. Para ello abusa de primerísimos planos, que sirven tanto para crear la carga atmosférica de terror psicológico, como para evitar que se note demasiado que el presupuesto no es el de las grandes producciones norteamericanas.
Pero, como he dicho al inicio, representa todo lo contrario a Juan de los muertos, mientras aquella era divertida y entretenida, esta película es un aburrimiento total de principio a fin. Para colmo, los diálogos de los intérpretes colombianos, con un lenguaje demasiado local, tampoco ayudaban a entender demasiado, suerte de los subtítulos en inglés que ayudaban a seguir el hilo. El pretendido suspense no aparece por ningún lado, a pesar del alto volumen de la aturdidora banda sonora.
Buen ejercicio formal que le dará a Jaime Osorio Márquez la posibilidad de encontrar nuevos trabajos como director. Ahora solo hace falta que deje crear la historia a un guionista competente.
APOLLO 18 (2011) de Gonzalo López-Gallego
Entraba con miedo a la sala de El retiro, donde proyectaban la película del director de (la recomendable) El rey de la montaña (ídem, 2007). Pues el periódico gratuito que regala el Festival de Sitges la anunciaba como una película similar a El páramo.
Por suerte, el que escribe en dicho periódico, probablemente no haya visto ninguna de las dos películas, pues nada que ver tienen una con la otra. Apollo 18 no será excesivamente original, de hecho se podría definir como un cruce entre El proyecto de la bruja de Blair (The Blair witch project, 1999) de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez y Alien, el 8º pasajero (Alien, 1979) de Ridley Scott, pero sí consigue mantener el suspense durante todo el metraje y tiene buenos golpes de efecto terroríficos (eufemismo para susto).
López-Gallego entró en el proyecto cuando este ya estaba en marcha. De hecho la promoción viral del film obvió totalmente su nombre para tratar de vender la película como un hecho real (aunque ha estas alturas ya nadie cae en estos juegos, si no es por pura diversión), incluso le prohibieron conceder entrevistas hasta que no se estrenó el film en EEUU.
Lluís Alba
Etiquetes de comentaris:
Alejandro Brugués,
Gonzalo López-Gallego,
Jaime Osorio Márquez,
Sitges
Subscriure's a:
Missatges (Atom)






