diumenge, 28 de setembre de 2008

Tropic Thunder

La nueva comedia de Ben Stiller tras las cámaras tiene pinta de convertirse en una peli de culto o en un referente para lo mejor que puede dar de sí Ben Stiller como director.

Se trata de una película que se ríe de Hollywood dentro del mismo Hollywood. Pues no escatima en medios, ni en efectos especiales de la mayoría de películas de acción actuales.

Crítica con buen humor. Lo mejor que se puede decir de esta peli es que hace reír (no soy de los habituales que ríen en el cine, pero viendo esta peli he reído, al menos, el 50% de las veces de lo que ha hecho el resto del público). Y la risa te ataca por diversos frentes, desde lo más básico con el cásico slapsitck, diálogos guarros, diálogos ingeniosos, secuencias absurdas, actores sobreactuados. Un bombardeo de ingenio.

Desde el principio con la inclusión de unos falsos trailers, quizás lo mejor de la peli, parodiando al cine actual de Hollywood. Lo más triste es que son creíbles, y podemos encontrar películas reales como las parodiadas sin pretender serlo. Me gustaría ver la cara habrá puesto Eddie Murphy al ver el tráiler en el que Jack Black le parodia tirándose pedos como haría en El profesor chiflado.

Pero la peli no se queda ahí, sigue con una sigue dilapidando tópicos, desde el director inglés de prestigio que no sabe cómo llevar a las estrellas cuando llega a Hollywood. Un Jack Black cocainómano, un actor negro que es todo un sex symbol para las mujeres realmente es gay, el joven actor que comienza y es el único que se ha leído el guión. Mención especial para Robert Downey Jr. en su interpretación de actor consagrado con varios Oscar que se cambia la pigmentación para interpretar a un negro, son especialmente divertidos sus diálogos con el verdadero actor negro. También es salpicada la industria cuando uno de los jóvenes actores explica la historia del Blu-ray y el HD-DVD y cómo el actor consagrado le manda callar como si a alguien le importara eso.

Me gustaría mencionar, como curiosidad, que parte de la idea del film se la deba Stiller a Ricky Gervais Y Stephen Merchant, los creadores de The office y de Extras. En el primer capítulo de Extras aparece Ben Stiller dirigiendo una película sobre la guerra de Bosnia en la que está presente el bosnio real damnificado en la guerra. Aquí encontramos un paralelismo en el que Nick Nolte interpreta al personaje que perdió las manos en la guerra de Vietnam que está presente durante el rodaje de Tropic Thunder.

Lo más curioso es cómo esta película puede parodiar lo mismo que a la vez utiliza. Pues parodia las películas con reparto de grandes estrellas, y en esta vemos juntos al propio Stiller, Robert Downey Jr., Jack Black (parodiando a un actor drogadicto que bien podría haber sido Downey Jr.), Nick Nolte, Matthew McCounaughey y Tom Cruise. Precisamente, Cruise podría ser parodiado por Brandon T. Jackson, sex symbol entre las mujeres que tiene que esconder su homosexualidad. A la vez que Tom Cruise hace lo mismo que Eddie Murphy en El profesor chiflado disfrazado de gordo, cuando esto había sido criticado al principio de la peli.

Lluís Alba

Passengers

Lo que aparentemente se nos anuncia como una película de suspense, sobre un accidente de avión y cómo van desapareciendo sus supervivientes, más bien acaba de ser una película romántica sobre personas aisladas que no acaban de encontrar su rumbo en la vida.
Esto es lo habitual del cine de Rodrigo García, quizás por eso se decidió a rodar este film a partir del guión de Ronnie Christensen. Hasta el momento, García, había rodado films de guiones suyos.

Sin ser una historia muy original, en la que seguimos como una psicóloga trata a los accidentados de un avión, y vivimos su romance con el más guapo del grupo, al menos, se nota la mano del director. La película tiene secuencias muy bellas. Me quedo con una de lo más romanticona en la que la Anne Hathaway y Patrick Wilson se besan en el agua, se sumergen y, el siguiente plano, pasa a ser en su habitación. Pero con una iluminación que hace parecer que estén bajo el agua, lo que lleva a un engaño durante unos segundos.

Mientras sigue el romance, vemos como algunos pacientes dejan de venir a la consulta. Como empiezan a crecer las paranoias de que alguien les sigue, cómo la compañía aérea trata de ocultar datos etc... Hasta que llega un giro en el guión, que ya hemos visto demasiado en los últimos años. Aunque, en general me parece mucho mejor integrado al conjunto, que en otras pelis similares, también hay que decir que hay unos cambios de actitud radicales (y muy tramposos) en dos o tres personajes que recuerdan al Robert De Niro de El escondite.

También es agradable ver de nuevo a Dianne West, acostumbrado a verla más joven en las pelis de Woody Allen se me hacía raro ver como se ha convertido en una viejecita.

Los que hayáis visto otras pelis de Rodrigo García (Cosas que haría con solo mirarla o Nueve vidas) ya sabréis que tipo de película os espera. Mucho más parecida a esos films que no a Perdidos como se pretendía vender.

Lluís Alba

dijous, 25 de setembre de 2008

Vicky Cristina Barcelona

La penúltima película de Woody Allen (siempre es la penúltima porque cuando estrena una ya ha rodado otra) es la más especial para los habitantes de Barcelona. Largamente anunciada, hemos ido viviendo el rodaje día a día. Ha habido polémicas con las habladurías de la prensa sobre Scarlett Johanson, sobre el dinero que ha invertido la ciudad en la película y cómo no lo hace para autores autóctonos etc… Así que el estreno de esta película, casi tenía sabor a reestreno.

Cuando se dijo que Woody Allen rodaría una película en Barcelona, casi no me lo podía creer (aunque se había rumoreado varias veces). Para mí, que me autoproclamo fan del director, era un evento especial, incluso soñaba con una escena compartida entre Joan Pera y el propio Allen. Pero cuando se iba sabiendo el casting protagonista español: Javier Bardem y Penélope Cruz me pareció que escogió demasiado fácil: los dos actores más internacionales que tenemos en este momento. Incluso que Bardem interprete a un pintor catalán me parecía algo fuera de lugar. Visto ahora en perspectiva, supongo que era la opción más lógica para una película internacional.

Una vez vista la película, se puede soltar el tópico de que no es el mejor Allen. Pero está claro que el mejor Allen va desde mediados de los 70 hasta finales de los 90 (que no es poco). Pero también se puede afirmar que la peor película de Woody Allen suele ser mejor que la mejor película de la media de los directores de cine.

Vicky Cristina Barcelona tiene todo lo habitual en el cine de Allen, amores imposibles, relaciones frustradas, cuernos entre gente de clase media alta etc… Pero hay algunas diferencias con respecto al Woody Allen de siempre. No sé si es por el director de fotografía Javier Aguirresarobe, pero hay algunas secuencias, sobre todo las rodadas en Oviedo, en el que la cámara está desenfocada. Como si hubiese puesto en piloto automático a lo Lars Von Trier en El jefe de todo esto. Otra diferencia está en los diálogos, cuando Penélope y Javier usan el castellano da la sensación de que Allen sólo les haya dado algunas indicaciones y les pida que improvise. Pues dudo que Allen conozca expresiones tan españolas como: niñata de mierda.

También se ha criticado que Allen sólo muestre lo más bonito de Barcelona. Aunque es lógico que así sea, no creo que conozca tanto la ciudad y sus alrededores como para ir mostrando los yonkis de Can Tunis. Aunque sí muestra a las típicas putas de Barcelona (aunque de forma más linda de lo que se puede ver en la realidad).

Lluís Alba

diumenge, 14 de setembre de 2008

El rey de la montaña

No es habitual en el cine español encontrarnos con una película como esta. Un thriller de terror, donde dos personas que se acaban de conocer son acosadas por un hombre armado en medio de una montaña.

La idea es muy parecida a la ópera prima de Spielberg, El diablo sobre ruedas. Y también, según dicen los que han tenido la suerte de verla, a Deliverance de John Boorman.

Aunque mantiene la tensión durante casi todo el metraje, da la sensación de que alargan la historia todo el rato para que dure la hora y media estándar, algo que no pasaba con la de Spielberg. Pero comparar a alguien con uno de los mejores directores de la historia no me parece justo. Así vemos la inclusión de una pareja de la Guardia civil que resulta artificiosa en el argumento, y sólo sirve para estirar un poco el chicle (además del tópico en que siempre son unos hijos de puta inéptos).

Los dos personajes principales están bien definidos, por un lado tenemos a Quím como un pelele que es capaz de viajar una larga distancia para visitar a una exnovia que probablemente ni lo quiera ver. Y por otro lado, Bea una chica misteriosa de la que no sabemos nada, excepto que es una ladrona, y demuestra más experiencia que Quím para sobrevivir y no perder la calma en las circunstancias en que se encuentran.

Resulta paradójico (y aquí empiezo a desvelar el final del film) que sea el pelele quién sobreviva a Bea gracias a su cobardía. Y es atrevido el tratamiento que se le da al personaje en ese momento, acostumbrados a ver en el cine a personas humildes capaces de sacrificarse por salvar la vida de los demás.

Llegados a ese punto en el que descubrimos que los asesinos son dos adolescentes que están jugando a rol, matando a todo aquel que pasa por la montaña para ver quién tiene más puntos. La película cambia totalmente de punto de vista. Hasta ese momento siempre veíamos todo desde la óptica de Quim, ahora es desde la mirada de estos dos asesinos adolescentes. En ese momento también incluye una secuencia subjetiva en la que vemos a los dos asesinos como si de un videojuego tipo Doom se tratara. Incluso vemos como la cámara sigue a una escopeta en primer plano, y al cargarla desaparece de la imagen, tal y como sucede en dichos videojuegos.

Aunque el final es interesante, resulta lamentable que siempre se utilice al juego de rol en las películas y series españolas para presentarnos a psicópatas y asesinos. Un tópico que hace que la película caiga muy por debajo de lo que había conseguido hasta ese momento.
Spielberg (o el guión de Matheson) logró un final igual de bueno sin que nadie nos explicara los motivos del asesino. Pero, como he dicho antes, no es justo comparar a nadie con un genio.

Lluís Alba

Ver info de la peli

dimarts, 2 de setembre de 2008

Hellboy II, el ejército dorado

Hacía tiempo que no iba al cine a ver una peli de evasión y me dejara tan satisfecho. Tras el medio fiasco que supuso la cuarta entrega de Indiana Jones y la vergonzosa Momia 3, creía que ya no me gustaban este tipo de películas. Por suerte Hellboy 2 demuestra que todavía existe el cine de entretenimiento bien hecho.

Aunque Guillermo del Toro parta de unos personajes bien definidos en los cómics de Mike Mignola, aporta suficiente personalidad para dar su toque. Es cierto que se nota mucho en esta película la influencia de los diseños ya aportados en El laberinto del fauno, pero no sólo se queda con eso. Combina elementos de otros grandes maestros de la animación: Miyazaki se ve presente en las hadas de los dientes, en el monstruo planta gigante con movimientos lentos tan característicos de las películas del maestro japonés. También se puede ver influencias de Jim Henson, sobretodo en algunos personajes que parecen sacados de Cristal Oscuro (el príncipe y la princesa Nuala).

El guión es ágil, divertido, con buenos gags cuando son necesarios. Tiene suficientes elementos para que el espectador esté interesado en la trama principal como en las subtramas de las relaciones entre los personajes. La relación de pareja de Hellboy con Liz (con sorpresa incluida) y el enamoramiento de Abe Sapien. Todos los personajes tienen sus aportaciones importantes en la película tanto los nuevos como Johan Krauss y los ya vistos anteriormente: Abe Sapien tiene mucha más importancia que en la primera parte.

Entre los amigos de Guillermo del Toro se encuentra Santiago Segura. Se nota con un cameo en la sala de subastas (que por cierto, quedó recortado en el montaje y no vemos como muere, esperemos regocijarnos con esa escena en el DVD). Y se nota, para mayor desgracia de los aficionados españoles en el doblaje de la película. Como Santiago Segura es amiguete de Guillermo, dobla a Johan Krauss, como José Mota es amiguete de Santiago dobla a Abe Sapien, a la fiesta se une Buenafuente doblando al jefe Tom Manning. Es cierto que Mota y Buenafuente pasan más desapercibidos, no así Santiago Segura que tiene un doblaje más difícil al tener que poner acento alemán, y no sale muy bien parado.

La película deja suficientes tramas abiertas para una tercera parte. Espero encontrar un cine en versión original para entonces.

Lluís Alba