dijous, 24 de juny de 2010

The blind side (Un sueño posible)

Los precedentes críticos que había leído sobre The blind side no invitaban, precisamente, a su visionado: película tendenciosa, alabanza de la raza blanca y la moral cristiana, y, por si fuera poco, un Oscar a Sandra Bullock totalmente inmerecido.

Después de ver la película, efectivamente, suscribo esas palabras. Pero no me ha parecido haber perdido el tiempo durante su visionado. Ni mucho menos el dinero, pues gracias a que en Sevilla no se ha estrenado en v.o. una película cuyo único reclamo es ver la interpretación de su protagonista, he tenido que tirar de internet. Aunque claro, después nos quejamos de la piratería cuando, a menudo, se convierte en la única opción posible. ¿O es que Teddy Bautista nos va a pagar con el dinero de la SGAE un billete a Barcelona o Madrid cada vez que una película no se estrena en v.o. en el resto de España?

Al grano, The blind side, no es más que el típico telefilm de sobremesa llevado a la pantalla grande y con actores populares. Pero, en su 90% no engaña a nadie. Desde el inicio vemos como el joven negro es abandonado por unos amigos (también negros) y tiene que vivir en la calle. Por suerte, una mujer de raza blanca, cristiana, republicana y de clase alta, acoge al pobre muchacho. Le invita a dormir en su casa junto a su marido, su hija adolescente y su, repelente, hijo menor. Le alimentan, le dan una habitación y le compran un coche. Por si esto fuera poco para contrastar la bondad de la raza blanca, también tenemos algunas escenas que nos muestran como, en los barrios negros, todos se dedican a robar, a traficar y a consumir drogas.

Para definir la película, podemos tomar como muestra una secuencia: el joven negro, Michael, tiene un accidente con el coche que le acaban de regalar sus nuevos padres blancos. Además, junto a él va el hijo biológico de la familia blanca, sentado ilegalmente en la parte delantera del vehículo. ¿Se enfada el personaje de Sandra Bullock cuando se entera? No, simplemente consuela al pobre Michael por haber tenido un accidente en el que podría haber muerto su hijo.

No conozco el caso real del jugador de fútbol americano Michael Oher. Pero como he dicho antes, hay un 10% de la película que me resultó engañoso. Por unos momentos, se pone en duda que la familia adoptiva blanca acoja al joven negro desinteresadamente y todo sea una estrategia fríamente calculada para que acabe fichando por el equipo al que, casualmente, patrocinan. Por supuesto, la película muestra esa duda solamente para desmentirla categóricamente. Pero mi opinión es que tanto la novela como el film están hechos para limpiar cualquier atisbo de duda sobre una práctica inmoral en el que familias adineradas blancas extraen a pobres jóvenes negros (pero con grandes capacidades atléticas) sólo para nutrir sus equipos deportivos favoritos y alimentar su ego.

Ah, y sobre el Oscar a Sandra Bullock… no diré nada. Aunque hubiese sido más escandaloso que se lo hubiera llevado su peluquero o diseñador de vestuario.

Lluís Alba

Air Doll

Antes de acercarme al cine donde proyectaban Air Doll, tuve la oportunidad de ver la anterior película de Koreeda, Still walking. La película narraba magistralmente la vida de una familia japonesa solamente mostrándonos un fin de semana de reunión familiar.

Las expectativas estaban altas. Así que, Air Doll, decepciona al no estar a la altura de su predecesora. Pero quizás tampoco era la intención del director, que esta vez se dedicaba a adaptar un manga de argumento marciano en el que una muñeca hinchable cobra vida.

Esto sirve de excusa para que la muñeca se cruce con una serie de personajes que, por diversos motivos, se encuentran solos. Narrado desde el punto de vista simplista de la que acaba de nacer, Koreeda nos habla de la soledad en la sociedad actual. Aunque la forma de hacerlo es coherente con el personaje principal, un tema tan complejo hubiese dado mucho más de sí con otro tratamiento de la historia. Y más si tenemos en cuenta el currículum de Koreeda.

La sensación que evoca su visionado es que se trata de una película de transición. De un divertimento, un relajamiento en la carrera del director. Solo el futuro nos dirá si Koreeda volverá a su anterior estilo en sus próximas obras. Mientras tanto, sólo queda recomendar una búsqueda de su filmografía anterior para disfrutar de gran cine.

Lluís Alba

dijous, 10 de juny de 2010

Presentación de PERDIDOS: LA GUÍA DEFINITIVA

Si estáis leyendo esto es porque Jacob os ha elegido como candidatos a pasaros por Bharma el próximo sábado 12 de junio a las 20:30h. Es el día que ha escogido para la presentación del nuevo libro de Dolmen editorial: PERDIDOS LA GUÍA DEFINITIVA.

El libro recoge un resumen detallado capítulo a capítulo de las seis temporadas. Con la aportación minuciosa de cada detalle, de cada pista que han dejado los creadores de la serie. Es el complemento perfecto para todos los que han seguido la serie, para volver a rememorar los capítulos y redescubrir aquello que pasaron por alto. También lo es para aquellos que todavía no la han descubierto o comienzan a verla ahora, pues será una útil guía para tener a mano todos los contenidos ocultos y averiguar por qué engancha a tanta gente.

Contará con la presencia y una sesión de firmas de los autores Lluís Alba y Miguel Pérez Cortés.

Bharma está en la calle Pere IV, 93 (Barcelona)

Encuentra más información en:
http://www.zumbarte.com/perdidos/index.html

Kick-ass

Mark Millar inició este proyecto con la idea de realizar un cómic y una adaptación cinematográfica simultáneamente. Una buena idea de marketing. El único problema es que el cine mainstream necesita mucho tiempo de preparación y, cuando empezó a gestarse la película, no se habían escrito los últimos números del cómic.

De ahí a que tengamos un inicio bastante fiel y un final muy distinto a la obra original, que acaba desvirtuando ideas básicas del cómic: la motivación de Big Daddy para ser un superhéroe y la idea realista de que un chico mediocre nunca acaba junto a su enamorada del instituto. Por lo que, curiosamente, el cómic acaba siendo una historia mucho más real que la que vemos en el cine.

Eso sí, la película por sí misma es disfrutable en casi toda su totalidad. Los actores adolescentes (o pre-adolescentes) dibujan mucho mejor los personajes que sus sosías adultos. A excepción de Mark Strong, a quién ya podemos ir quitándole la coletilla de “ese tío que se parece a Andy Garcia”. Aaron Johnson se convierte en un perfecto candidato a la futura película de Spider-man. Y, con 13 años, Chloe Moretz (Hit-girl) tiene la experiencia necesaria para no tomarse demasiado en serio su papel y salir airosa como una actriz veterana. Podríamos apuntarla en la lista de actrices que despuntaron desde bien pequeñas: Natalie Portman, Anna Paquin, Abigail Breslin o Ellen Page.

A pesar de sus defectos: un metraje demasiado largo que le hace perder bastante el ritmo y de ese final impostado de cara a la galería. Por lo menos no estamos ante la aberración de Wanted, que también adaptaba un cómic de Mark Millar. Y, para los aficionados al cómic, siempre nos quedará el recuerdo de haber visto en pantalla grande unas animaciones creadas a partir de los dibujos de John Romita Jr.

El éxito de la película ha sido el suficiente para que se esté gestando una segunda parte. Como mínimo, parte de un inicio mejor: no estará Nicolas Cage.

Lluís Alba

dimecres, 2 de juny de 2010

The crazies

Remake de una de las películas más desconocidas de George A. Romero (al menos en eso me escudaré para confesar que ni la he visto ni conocía su existencia hasta que se anunció la producción de este remake), en la que cambió sus zombies de La noche de los muertos vivientes por unos infectados con anhelo asesino (vamos que Danny Boyle y la saga Resident evil no inventaron nada).

Formalmente hay que destacarla muy por encima de la media. Sobre todo, teniendo en cuenta que su director, Breck Eisner, es el mismo de Sahara. A pesar de su extrema violencia, no se decanta en ningún momento por las escenas gore, algo que nadie podría haberle achacado en una película de este género. Pero, más allá del detalle formal y conceptual que tiene ese alejamiento por los planos bañados en sangre, se encuentra más de un detalle en el que se demuestra que tras las cámaras hay alguien con talento: El uso de planos a vista de satélite que sirven tanto para mostrar como el ejército estadounidense ve al poblado como si fuera un experimento con hormigas, como para hacer ese chiste final que demuestra que nadie tiene escapatoria ante los ojos de Dios / ejército de los EEUU. O cómo nos enseña, desde un plano lejano, la rebelión de los ciudadanos, creando cierta ambigüedad en saber si es causada por la infección o por el hastío a la humillación del ejército.

Pero tampoco hay que olvidar su guión, que siguiendo la tradición de las mejores obras de este género, se aprovecha la coyuntura apocalíptica para hablar de otros temas. Principalmente está una evidente crítica al ejército de los EEUU por sus ansias de ocupación y de su guerra preventiva. Pero también trata sobre las relaciones familiares y cómo actúan las personas cuando están sometidos a una crisis. Mientras vemos al heroico protagonista volver al pueblo para rescatar a su mujer, otro de sus habitantes prefiere olvidar a la suya y abandonarla a su suerte. Pero sus mejores momentos son cuando se ejemplifica la infección como una desinhibición total de los deseos humanos: un padre, harto de su familia, acaba quemando vivos a su mujer e hijo, el forense cose la cara tanto a vivos como a muertos, la mujer que intenta matar al policía para vengar a su marido y el grupo de cazadores que encuentran en el caos de la infección la gran oportunidad para cazar (humanos) sin restricciones legales. (Por lo que he leído, en el original había una secuencia mucho más trasgresora en la que se mostraba a un padre violando a su hija.)

Para llegar a todas estas críticas en segundo plano, se parte de un guión bien construido, en el que se presenta a los personajes en su hábitat natural para después desmenuzarlos en el caos. No en vano uno de los guionistas, Scott Kosar, es también autor de los libretos de El maquinista, y de los remakes de otras películas del mismo género como son Terror en Amityville y La masacre de Texas. Como mínimo, se nota que no andaba falto de experiencia en remakes terroríficos.

Visto el resultado de The crazies, no es de extrañar que se confíe en Breck Eisner para relanzar al personaje de Flash Gordon en una película anunciada para 2012.

Lluís Alba