dimecres, 12 de desembre de 2012

El hobbit: Un viaje inesperado




De no haber triunfado en taquilla la trilogía de El señor de los anillos, jamás hubiésemos visto una versión de gran presupuesto de El hobbit. Hubiese sido una película muy diferente y, ni mucho menos, una trilogía.

Teniendo esto en cuenta, El hobbit: Un viaje inesperado, más que una adaptación a la novela original, es el primer capítulo de una precuela de las películas de Peter Jackson. Gracias al rico universo de Tolkien no es difícil añadir nuevos elementos para rodar tres películas de larga duración basadas en una novela más corta que cualquiera de las tres partes de El señor de los anillos.

Así, el film se aleja del principal (y casi único) foco puesto sobre Bilbo Bolsón para acercarse más a una película coral como eran las tres partes de El señor de los anillos. Algo que seguramente llamará más la atención a los fans de Tolkien que al espectador no avezado. Para ello, además de las nuevas secuencias introducidas que no aparecen en la novela original, el guión de la película consigue darle una mayor dimensión al enano Thorin, incluso a costa de variar sensiblemente partes del libro, para reforzar su pasado basado en relatos de Tolkien sobre otros personajes.

Posiblemente los más eruditos se rasguen las vestiduras con algunos cambios que, en general, son bastante coherentes con el enfoque que se quiere dar a esta nueva trilogía. Salvo alguna secuencia metida con calzador (como la espectacular pero innecesaria batalla entre gigantes de la roca) y el accesorio toque de humor de algunos personajes (lo que en la anterior trilogía pareció caerle a Gimli, ahora recae sobre los hombros de Radagast el pardo), no se puede decir que nada esté de más en el film.

Técnicamente, como era de esperar, es superior a la trilogía original (la cueva de los trasgos impresiona en cada uno de los 48 frames por segundo a los que se proyecta en algunas salas). Pero lo mejor, y no era tarea fácil, es que Peter Jackson consigue mantener el alto nivel cinematográfico de la trilogía de la primera década del siglo XXI. Casi tres horas que pasarán volando a los que deseen volver a adentrarse en el universo de Tolkien. Gracias a Peter Jackson tenemos aseguradas las navidades cinéfilas de 2013 y 2014.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

dimarts, 4 de desembre de 2012

Sin tregua



David Ayer curtido como guionista en films de tan diferente calibre como U-571 (ídem, 2000) de Jonathan Mostow, Training day (ídem, 2001) de Antoine Fuqua, A todo gas (The fast and the furious, 2001) de Rob Cohen o S.W.A.T.: Los hombres de Harrelson (S.W.A.T., 2003) de Clark Johnson, estrena su segundo tercer film como director tras Vidas al límite (Harsh times, 2005) y Dueños de la calle (Street kings, 2008).

Bajo el prisma del trillado género de las 'buddy movies' policíacas, Sin tregua es un film poco convencional. Incluso se puede considerar una obra de autor en la que Ayer ejerce de director, guionista y productor.

Tanto formal como argumentalmente el film muestra el cercenado punto de vista de una pareja de policías de la calle. Montado en su mayor parte a partir de las grabaciones de un proyecto personal del policía Brian Taylor (Jake Gyllenhaal), junto a otras cámaras situadas en los coches patrulla o en los uniformes de los mismo policías de a pie. Mientras que la película centra su enfoque en la vida personal de los protagonistas y deja el caso principal de luchas entre bandas callejeras como algo secundario. Información solo apta para los ojos privilegiados de departamentos superiores policiales de los que no trata el film.

Este enfoque centrado en los personajes no impide que se vean afectados en una trama criminal que les supera. Así los aficionados al género más convencional, encontrará las suficientes dosis de acción (con pinceladas que rozan el gore) para no sentirse defraudados.

Lluís Alba
zumbarte.com

dilluns, 15 d’octubre de 2012

Festival de Sitges 2012 - CONCLUSIÓN FINAL

Siempre me sorprende que haya muchos films dentro de la sección oficial fantástico que nunca los catalogaría dentro de ese género. Pero si aceptamos dicha particularidad del Festival, me parece correcto que se premie a Holy motors, a pesar de que sea un film discutido. El premio especial a Chained sí que me cuesta entender, me da la sensación que el jurado se durmió o se fue de la sala antes de ver el final convencional que rompía con el resto del film.

Del premio con el que estoy más de acuerdo es el del mejor guión a Sightseers, sin duda la sorpresa del festival y, en mi opinión, la mejor película de las que he visto. Junto a ella destacaría un film que está en las antípodas del humor negro:Robot & Frank. Para completar mi particular podio, también creo que Safety not guaranteed merece una mención especial.
Sightseers, Robto & Frank, Safety not guaranteed
El resto de films que destacaría por detrás de los tres mencionados serían: Nameless gangsterInsensiblesHoly motorsMi loco ErasmusAntiviralThe tall manEl boscSeven psychopaths y Looper.
En general, pocos films me han decepcionado y solo uno me ha parecido malo con ganas: Invasor. Pero, si puedo, evitaré volver a ver The impossibleThe wall y The weight.


Lluís Alba

Festival de Sitges (13-10-2012)


Último día que paso en el Festival de Sitges. 10 días, 33 películas, agotamiento general que me hace dudar del estado mental de los que se abonan a todo y ven más del doble de las que he visto yo. Pero siempre es una pena cuando se termina.


LOOPER (2012) de Rian Johnson


El director del film 'indie' Brick regresa a Sitges con una película de ciencia ficción de mayor presupuesto y co-protagonizada por una de las estrellas de Hollywood más populares: Bruce Willis.

Rian Johnson en Brick usaba los recursos del cine negro ambientados en el mundo adolescente. En Looper, disfraza un western dentro de un film de ciencia-ficción, aunque quedarse ahí sería demasiado superficial. Tiene un buen guión, a pesar de que algunas premisas básicas las debamos aceptar sin hacernos demasiadas preguntas, siempre difícil cuando se trata de viajes temporales. También incorpora muchas ideas de famosos films sobre viajes en el tiempo, aunque omito cuales son para no despedazar sorpresas.

Joseph Gordon-Levitt que ya trabajó con Johnson en Brick, vuelve a demostrar que es un magnífico actor, pues al interpretar el mismo personaje que Bruce Willis cuando era joven, incorpora a su registro aquellos tics y muecas jocosas habituales del actor de La jungla de cristal.


THE THIEVES (2012) de Choi Dong-Hoon


El director de la que fue una de las sorpresas del Festival de Sitges hace un par de años: Woochi, el cazador de demonios (Woochi, 2009) regresa con uno de los films más taquilleros de Corea del Sur.

Las cifras no engañan a nadie, es puro cine mainstream comercial. Una especie de Ocean's eleven con estrellas surcoreanes y chinas.

La acción nunca decae y tiene varias secuencias de robos muy bien planificadas. El guión está lleno de giros por unos personajes con dobles intenciones, engaños y alianzas que se van desvelando a cada momento.


OUTRAGE BEYOND (2012) de Takeshi Kitano


Siempre que Takeshi Kitano estrena un film, este no puede faltar en el Festival de Sitges.

Secuela de Outrage, que por suerte también pude ver hace dos años en Sitges... pues extrañamente no se ha llegado a distribuir en España. Digo extrañamente porque era un film de yakuzas bastante más comercial que los predecesores films de Kitano llenos de rarezas como Takeshis' o Glory to the filmmaker que sí llegaron a editarse en DVD.

Dicho esto, tenía bastante olvidada la primera parte. Por lo que el inicio del film se me hizo muy cuesta arriba, pues presenta los grupos de clanes yakuzas, sus alianzas y estrategias. Pero llega un punto en el que salta a la pantalla Takeshi Kitano y la película pega un subidón que no decae hasta el mismísimo plano final.


Lluís Alba
www.zumbarte.com

divendres, 12 d’octubre de 2012

Festival de Sitges (12-10-2012)


Nada mejor que un 12 de octubre para alejarse del mundanal ruido de polémicas e introducirse más de 8 horas en el Auditori de Sitges. Como cada año suele ser el día en el que el Festival está más repleto, no ha sido una excepción: colas kilométricas para entrar en el cine y verdadera dificultad para encontrar un buen sitio donde ver las películas. Hoy ha sido imposible no tener un porcentaje de la pantalla tapada.


EL BOSC (2012) de Óscar Aibar



Cuando se estrena una película de Óscar Aibar sé que nunca me va a defraudar. Como tampoco defrauda que el guión esté escrito por Albert Sánchez Piñol, basado en un cuento corto de su libro Les edats d'or, publicado antes de que saltara mundialmente a la fama por La pell freda (cuya adaptación cinematográfica lleva tiempo en proceso de producción presuntamente bajo la dirección de Xavier Gens).

Ambientada durante los años de la Guerra civil española en Matarraña (Teruel), pueblo ocupado por los rojos. Para no poner en peligro su vida el propietario de una casa y unas tierras decide huir introduciéndose en una misteriosa esfera luminosa que aparece en su terreno las noches de San Blas y San Lorenzo.

Es una de las pocas películas españolas ambientadas durante la Guerra civil donde también se ofrece un punto de vista negativo sobre los rojos. De hecho ofrece un punto de vista negativo de ambos bandos, sobre la guerra en general. Mezclando historias personales con la guerra y la ciencia ficción nos habla de que no siempre todo permanece igual y los puntos de vista enfrentados nos pueden hacer ver las cosas de otra manera.


HOTEL TRANSYLVANIA (2012) de Genndy Tartakovsky



Film de animación cuyo director ha estado vinculado a las series de Cartoon Network: El laboratorio de Dexter, Las supernenas y Star wars: Las guerras clon.

Hotel Transylvania viene a ser lo que supuso Shrek con los cuentos aplicado a los monstruos de la cultura popular. Así, bajo el punto de vista de Drácula, Frankenstein, la momia, el hombre invisible etc... los humanos son los que les aterran en sus cuentos y los persiguen hasta causarles la muerte.

Divertida y entretenida, sobretodo para el público infantil que hoy abarrotaba el Auditori de Sitges en un pase doblado (la primera vez que lo veo en el Festival). Para el público adulto interesado en estos films de animación, les recomiendo que acudan ahora antes que las previsibles secuelas acaben degradando la idea.


SEVEN PSYCHOPATHS (2012) de Martin McDonagh



Segundo film de Martin McDonagh tras Escondidos en Brujas (In Bruges, 2008) que sigue con un estilo parecido de comedia mezclada con el género negro.

Este film es mucho más ambicioso, con un guión que elude y ofrece información en los momentos necesarios. Una primera parte con un ritmo trepidante que no deja de sorprender.

Habla del mundo del cine, de la creación de películas, de los mafiosos, de los psicópatas. Tiene mucho humor negro, cabezas degolladas, disparos con sangre a borbotones. Llega a ser delirante sin acabar de desmadrarse nunca y ofrece la posibilidad de interpretar de distintas formas su final.

Aunque me aventuro a pronosticarlo desde la distancia, creo que acabará convirtiéndose en un film de culto.


THE ABCS OF DEATH (2012) de varios directores



Film compuesto de 26 cortometrajes de 4 minutos con la única premisa en común que debe haber una muerte. A cada director le asignaron una letra del abecedario para basar su historia en una palabra que comenzase con ella.

El proyecto en sí mismo ya supone una enorme variedad en su contenido, pues hay directores de diversos países, distintas culturas, distintos productores, distintos presupuestos. Hay cortos brillantes, cortos buenos, cortos olvidables y algunos más que olvidables. Comedias delirantes, animación, chistes fáciles, sexo, pederastia, gore, extravagancias etc...

Como dice el preludio: 'En esta película no se ha maltratado a ningún niño ni animal, pero los aprensivos por los animales o embarazadas les recomendamos que se abstengan de verla'. Por lo que no es de paladar fácil y, aunque no todas las historias son iguales, aquellos que se escandalizaron por A serbian film (precisamente su director, Srdjan Spasojevic, dirige uno de los cortos), mejor que no acudan a verla.

Como ha dicho Nacho Vigalondo en la presentación, lo bueno de la película es que cada corto dura 4 minutos. Por lo que si es una obra maestra, disfrutémosla y si es una mierda, no pasa nada porque solo durará 4 minutos.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

dijous, 11 d’octubre de 2012

Festival de Sitges (11-10-2012)


Tras dos días iniciando las sesiones a las 8:15, hoy el festival nos da un tregua y comienza a las 9:00. Apenas una hora más de sueño ha servido para mantenerme despierto durante las tres pelis de hoy.


INVASOR (2012) de Daniel Calparsoro


Había perdido la pista a Daniel Calparsoro, o más bien ni me había molestado en seguirla. Pues solo vi su primer film, Salto al vacío (ídem, 1995) en uno de sus primeros pases por el Plus (cuando el Plus molaba) y solo recuerdo desinterés. No sé siquiera si me gustó o no. Posiblemente olvidarla fuera una defensa natural de mi cerebro.

Basado en la novela homónima de Fernando Marías, publicada en 2004, trata sobre dos médicos soldados españoles destinados en Irak cuando Aznar se alió con Bush para mandar tropas. Tras sufrir un atentado, la película salta unas semanas en el tiempo para seguir el punto de vista de uno de los médicos curándose de las heridas y, a base de flashbacks, irá rellenando lo que le pasó en Irak tras el atentado.

Desde un inicio Invasor no es gran cosa, con diálogos tan impostados que hasta los buenos actores que tiene el film parecen estar representando una obra teatral de un instituto. A medida que avanza la película, la cosa empeora: Trampas de guión facilonas, elementos que entran y salen de la escena como por arte de magia, personajes que se cruzan sin ningún sentido etc...

Si, al menos, todos esos defectos sirvieran para crear un thriller entretenido no importarían tanto. Por si faltara algo, existe una crítica tan ingenua anti-belicista y anti-gubernamental que harían sonrojar hasta a un adolescente.


SINISTER (2012) de Scott Derrickson


Film de terror bastante convencional pero eficiente. En el que un escritor de libros sobre crímenes se traslada con su mujer e hijos a la casa donde ha sido asesinada toda una familia excepto la hija pequeña que permanece desaparecida. El escritor encuentra buena documentación, pues en el desván se halla una caja con películas Super 8 en el que están filmados este y otros asesinatos.

Los que hayan visto el tráiler, apenas les quedarán demasiadas sorpresas por descubrir. Por lo que recomiendo a los que estén interesados en la película acudir 'vírgenes' al cine.

Mantiene un buen suspense, crea una buena atmósfera de miedo y tiene buenos personajes. Si a una película que trata sobre unas filmaciones misteriosas de unos asesinatos le sumamos que la proyección se ha parado realmente en el pase matinal del Festival, la diversión es máxima.


WOLF CHILDREN (2012) de Mamoru Hosoda


Mamoru Hosoda ya tenía una dilatada carrera como director de películas y series de televisión, sobretodo de los populares Digimon. Pero en 2006 cambió de terció con La chica que saltaba a través del tiempo (Toki o kakeru shôjo) que junto a su posterior film, Summer wars (Samâ uôzu, 2009), gozó de un gran reconocimiento.

Wolf children supone una aproximación al universo de Miyazaki. El film en el que una madre debe cuidar sola a sus hijos. Con la particularidad que su padre era un hombre-lobo. Para pasar desapercibida abandona su pequeño apartamento en la ciudad para irse a vivir a una enorme vivienda perdida en medio del campo. Un lugar que guarda muchas similitudes con la vivienda de Mi vecino Totoro (Tonari no Totoro, 1988) de Hayao Miyazaki.

Trata diversos temas como la relación con la naturaleza, el esfuerzo maternal, las distintas formas de madurar etc...

Como no podría ser de otra manera, la película está unos escalones por debajo de las obras de Miyazaki, incluso de la mayoría del estudio Ghibli. Pero es totalmente recomendable para aficionados del anime.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

dimecres, 10 d’octubre de 2012

Festival de Sitges (10-10-2012)


Después de 7 días a 3 o 4 pelis por jornada, cuando llego a casa debo mirarme al espejo y preguntar mi nombre para ver si todavía recuerdo quién soy. Por lo tanto no hagáis demasiado caso de lo que escriba a continuación.


ANTIVIRAL (2012) de Brandon Cronenberg


El debut de Brandon Cronenberg es un film mucho más en la línea de lo que hacía su padre en los inicios que el propio David Cronenberg en sus últimas películas.

Por lo que estamos de enhorabuena, pues podemos tener una nueva generación de películas basadas en la fascinación por la carne rodadas por el hijo, mientras el padre va por otros derroteros también interesantes.

Antiviral narra una sociedad en la que el culto por los famosos es tal que las personas se inyectan sus enfermedades y se alimentan de carne creada a partir de sus células.

Llena de analogías al tráfico de drogas, al pirateo de películas, al culto a los famosos y el espionaje industrial con el toque especial de la familia Cronenberg. Curiosamente padre e hijo también comparten actriz, pues Sarah Gadon aparece en Cosmopolis y en Un método peligroso.


THE TALL MAN (2012) de Pascal Laugier


En 2008 Pascal Laugier trajo uno de los films polémicos del Festival de Sitges: Martyrs. El gore explícito produjo algún desmayo atendido por una ambulancia que todavía magnificó más el evento.

The tall man es su salto al cine norteamericano que viene acompañado por la presencia de una estrella mundialmente conocida: Jessica Biel. Pero que nadie piense que este es un film convencional más de Hollywood, a pesar de lo que pueda aparentar.

Sin soltar demasiados spoilers, el argumento del film más bien no sería el propio de una historia de terror, pero la gracia está en que lo disfraza como tal del modo que se le da la vuelta a algunos tópicos del género para contar otra cosa.

No tiene el gore de Martyrs pero sí que continua con una interesante muestra de ciertas asociaciones con poder.


GRABBERS (2012) de Jon Wright


Film de terror en clave de comedia con criaturas marianas que acechan un pueblo situado en una pequeña isla irlandesa.

Sin inmutarse toma ideas de Lovecraft, George A. Romero, The faculty, Gremlins o Critters. Pero resulta una mezcla divertida para pasar un rato entretenido sin más.


THE WEIGHT (2012) de Jeon Kyu-hwan


Film coreano sobre una persona que trabaja y vive en una funeraria. Es jorobado, tiene una rodilla echa polvo y tuberculosis. Su hermana es un transexual que vive amargado por no poder quitarse el pene.

En el film hay necrofilia, traumas infantiles, deformidades, sangre, suicidios, asesinatos, bailes con muertos etc... Una muestra de las obsesiones de su director que convierten a la película en algo demasiado personal y difícil de digerir.

No necesariamente se convierte en algo malo, pero sí que facilita al público a evacuar la sala escalonadamente como no había visto desde que se proyecto A serbian film.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

dimarts, 9 d’octubre de 2012

Festival de Sitges (9-10-2012)


Con el día de hoy superamos la mitad de la duración del Festival. Tras el carrusel de humor de ayer, hoy han tocado unas sesiones bastante más serias. Obviamente ayer me lo pasé mejor.


CHAINED (2012) de Jennifer Lynch


Ser hija de David Lynch no debe ser fácil si, como es el caso, pretende dedicarse al mismo oficio que su padre. Su debut con Mi obsesión por Helena (Boxing Helena, 1993) tuvo problemas de distribución al ser atacada por asociaciones feministas de EEUU. Por lo que tardó la friolera de 15 años en volver a dirigir un film: Surveillance (ídem, 2008) con el que ganó el premio a la mejor película del Festival de Sitges. Pero su siguiente film, Hisss (ídem, 2010) volvió a traerle problemas y fue despedida sin poder supervisar el montaje final que jamás se ha atrevido a ver.

Con Chained ha vuelto a tener problemas de distribución y en EEUU saldrá directamente en DVD ya que han creído que era demasiado perturbadora como para proyectarla en cines. A las pocas horas de haberla visto, no se conoce que alguna asociación ultra-católica española haya vuelto a denunciar a Ángel Sala por el pase del film... ni creo que encontrara demasiados motivos para hacerlo, a pesar de haber un menor de por medio.

Pues la película trata de manera sobria y con una ambientación malsana el secuestro de un niño de 9 años por un violador asesino en serie. Vincent d'Onofrio hace un papel estelar (imprescindible verla en v.o., aunque dudo que se llegue a doblar) metiéndose en la piel de un psicópata que mantiene esclavizado al pequeño niño durante casi 10 años. Le humilla obligándole a sustentarse solo con las sobras de su comida, le roba la identidad cambiándole el nombre e intenta que se vuelva un asesino como él.

Lo peor es el final que, de la dura sobriedad de la mayor parte del metraje, cambia a la habitual convencionalidad de cualquier producción. Para ser un film tan prohibido, podría haber ido por otros derroteros.


COSMOPOLIS (2012) de David Cronenberg


Hoy es mi sexto día viendo de 3 a 4 películas diarias, por lo que la capacidad de atención comienza a menguar. Y un film como Cosmopolis requiere cierta exigencia cultural y concentración.

Se la puede comparar superficialmente a otra película vista en el festival: Holy motors, pues también tiene tintes surrealistas (sin serlo del todo) y la limusina juega un papel principal.

Cosmopolis se basa en una novela homónima publicada en 2003 de Don DeLillo que, y cito de wikipedia, es considerado una de las figuras centrales del posmodernismo literario. No conozco su obra, pero se dice que el film de Cronenberg es bastante fiel, por lo que estoy interesado en leer el libro de un visionario que en 2003 ya vaticinó el colapso del capitalismo.

No es un film fácil de digerir en un solo visionado pero sí muy estimulante.


THE WALL (2012) de Julian Pölsler


Película basada en una prestigiosa novela de la escritora austriaca Marlen Haushofer publicada en 1963. Que, según el periódico del Festival de Sitges, era una parábola de la condición de la mujer.

Habría que leer la novela original e introducirse en el contexto histórico de cuando se publicó. Pero visto dentro de la vorágine del festival en pleno 2012 no me ha acabado de convencer, sobretodo la interminable voz en off (que posiblemente en el libro funcione mejor) con una prosa cargante y poco creíble.

Más teniendo en cuenta que la narración es la excusa formal del libro mediante la cual la mujer protagonista describe lo que le ha ocurrido en los últimos meses, tras quedar atrapada en lo alto de una montaña por un extraño muro invisible que no le permite salir de allí. En la película de Julian Pölser, el recurso narrativo resulta redundante, pues imágenes y audio muestran lo mismo.


JUEGO DE NIÑOS (2012) de Makinov


Remake mexicano de la película de 1976 ¿Quién puede matar a un niño? de Chicho Ibañez Serrador. O, si lo prefieren, nueva versión de la novela del escritor asturiano Juan José Plans.

No tengo fresco en la memoria el film del creador del Un, dos, tres... pero he visto muchas más semejanzas que diferencias. Posiblemente algo más de sangre y gore.

El misterioso director Makinov parece haber sido muy respetuoso con el film de 1976, y solo puedo añadir que funciona igual de bien.


Lluís Alba
www.zumbarte.com

dilluns, 8 d’octubre de 2012

Festival de Sitges (8-10-2012)


Pasado el fin de semana, los trenes vuelven a llevar retraso y más pasajeros. Al contrario que las salas, más vacías que en el fin de semana pero, incluso en las sesiones matinales, muchísimo más llenas que el jueves y viernes pasado. Esto ya parece el festival de siempre, donde las salas están tan mal pensadas para proyectar cine que incluso las cabezas de 5 filas más adelante consiguen taparte los subtítulos.


SIGHTSEERS (2012) de Ben Wheatley


El año pasado ya se proyectó otra película de Ben Wheatley, Kill List (2011), que no pasó desapercibida. Tanto es así que este año vuelve a Sitges con su nuevo film y se proyecta también su primera obra: Down Terrace (2009).

Sightseers es una comedia negra, negrísima. En la que una pareja de treintañeros recorre Inglaterra en una autocaravana y se cruzan con algún maleducado que lanza un papel en un lugar público, una pareja algo prepotente o demás detalles de esos que nos molestan a diario. Con la diferencia que los que se cruzan con ellos solo encontrarán la muerte como fatal destino.

Sin duda esta curiosa mirada en clave de humor al perfil del psicópata es uno de los mejores films que pasarán este año por el Festival.


THE LORDS OF SALEM (2012) de Rob Zombie



La nueva película de Rob Zombie, como no podía ser de otra forma, llegaba con grande expectación al festival. Incluso en su temprana proyección matinal la sala estaba prácticamente llena.

Es un film al más puro estilo formal de la filmografía del líder del extinto White Zombie , con imágenes perturbadoras y sucias. Quizás sea el más personal, aunque particularmente eche de menos el sentido del humor de sus dos primeras películas: La casa de los 1000 cadáveres (House of 1000 corpses, 2003) y Los renegados del diablo (The devil's rejects, 2005). Por lo que este film pide un esfuerzo demasiado exigente para encontrar la complicidad del espectador que sin duda, facilitará mucho el trabajo a quienes se bajen de la proyección sin importarles demasiado.

Al menos los guiños cinéfilos siguen presentes. Aunque en lugar de referencias en los diálogos estén presentes en la recuperación de antiguas actrices del género de terror y fantástico: Judy Geeson (Holocausto radioactivo, Miedo en la noche), Dee Wallace (Aullidos, E.T. el Extraterrestre), Meg Foster (Están vivos, Masters del Universo) y Maria Conchita Alonso (Perseguido, Depredador 2).



ROBO-G (2012) de Shinobu Yaguchi


Simpática comedia japonesa con la curiosa premisa en la que unos técnicos de una empresa de electrodomésticos deben crear un robot para presentarlo en una feria tecnológica. Pocos días antes del evento se les cae por la ventana y, sin tiempo a repararlo, deciden buscar a un figurante que se introduzca en el interior del robot para simular que funciona. En ese momento se les cruza un anciano recién jubilado que no desea pasar su vida en casa y acabará en el interior de la carcasa del robot.

Probablemente sea excesivamente larga para el tipo de film que es, pero eso no quita que sea muy divertida, que es lo mínimo que se puede exigir a una comedia. No está exenta de situaciones y personajes extremos propios del cine y anime japonés, como la entusiasta estudiante de robótica.

Destacable la interpretación de Shinjiro Igarashi, pseudónimo del actor Brian Kachisu de 74 años que lleva más de 80 películas a sus espaldas además de ser una figura del rock en su país bajo el nombre de Mickey Curtis.


SAFETY NOT GUARANTEED (2012) de Colin Trevorrow


El debut en la dirección de Colin Trevorrow, como él mismo ha comentado antes del inicio de la proyección, es un homenaje a la cultura 'geek' o 'friki' (según la traducción que parece haber adoptado en castellano). Pues forma parte de una generación que se crió con un tipo de cine que te convertía en una aficionado del género mucho antes de que fuera una opción con el reconocimiento y la popularidad actual.

El film cuenta con la complicidad del actor Mark Duplass (también director junto a su hermano de una joya del cine independiente: Cyrus) en el papel de un extravagante treintañero que en su infancia fue un 'geek' coleccionista de muñecos de Star wars y tras un trauma con su antigua novia decide crear una máquina del tiempo para reparar el pasado.

El argumento de la película está sacado de un auténtico anuncio de prensa que leyó el guionista Derek Connolly en la que una persona buscaba compañero para viajar en el tiempo. En el film dicha premisa sirve para que un grupo de periodistas locales se desplacen a conocer al presunto viajero en el tiempo. La becaria sin demasiadas relaciones personales, el becario 'geek' que se pasa el día encerrado en la habitación con su portátil y el periodista treintañero que se une al viaje como excusa para reencontrar un antiguo ligue del instituto.

Analogía en forma de comedia 'indie' entre el recuerdo del cine de género de la infancia de los 80 y el intento de recuperar relaciones del pasado.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

diumenge, 7 d’octubre de 2012

Festival de Sitges (7-10-2012)


Domingo familiar en el Festival de Sitges. Bien programadas de forma seguida dos películas para todos los públicos de distintas generaciones: E.T El extraterrestre y El alucinante mundo de Norman.

ROBOT & FRANK (2012) de Jake Schreier



Primera sesión a las 8:30h, entro sin tener absolutamente ida de que me voy a encontrar, más allá de una peli norteamericana con un casting destacado: Frank Langella, Susan Sarandon, Liv Tyler, James Marsden y Peter Sarsgaard prestando su voz al robot del título.

El debut en la dirección Jake Schreier es una comedia futurista con un estilo muy de los 80, protagonizada por un anciano, antiguo ladrón de joyas, que padece principio de Alzheimer. Ante la negativa de ingresar en una residencia, su hijo le obliga a quedarse con un robot enfermero. Comenzará a surgir una extraña amistad entre la máquina y el anciano, llegando a una simbiosis de complicidad entrañable que ya no esperaba encontrar en el cine.

De todos los madrugones para ver cine hasta hoy, esta ha sido la vez que más ha merecido la pena.

THE IMPOSSIBLE (2012) de J.A. Bayona



Comienzo diciendo que jamás hubiese ido a ver esta película de no estar incluida en el abono Matinée que adquirí para el Festival de Sitges. Por lo que no me atraía para nada, ni antes ni después de verla.

La película es todo lo que se puede ver en el tráiler y distintas promociones. La historia real de una familia que padeció los efectos del tsunami del 26 de diciembre de 2004 en Indonesia. J.A. Bayona toma prestadas las ideas del Spielberg más lacrimógeno y llena un film de música triste, penurias y alargamientos innecesarios de escena en busca de una lagrima fácil.

La película no tiene ni la sobriedad de un documental interesante, ni un argumento fílmico (ni 'telefílmico') destacado. Por suerte los intérpretes escogidos son buenos actores, si no ya no sé que hubiese sido de la película.

Antes de la proyección J.A. Bayona y Tom Holland (el niño mayor protagonista) han tenido la deferencia de presentar el film aunque no estuviera previsto. De hecho han protagonizado sin querer un gag cuando Holland hablaba en inglés y Bayona le traducía interrumpiendo cada frase. Holland ha tardado unos minutos en darse cuenta del motivo por el que Bayona le interrumpía causando la carcajada del público. Del mismo modo que en el film, hay una secuencia en la que el público ríe sin que parezca intencionad, cuando uno de los niños pequeños al ver la cara arrugada de Geraldine Chaplin le pregunta cuantos años tiene. Quien sabe si el próximo film del director barcelonés no debiera ser una comedia.

E.T. THE EXTRA-TERRESTRIAL (1982) de Steven Spielberg



El fenómeno Phenomena trae al festival de Sitges una de las míticas películas de Spielberg cuando se cumplen 30 años de su estreno. Proyección precedida del premio a la Maria honorífica a Dee Wallace (la madre de Elliot) con un discurso anti político y anti religioso que se ha llevado el clamor del público. Seguido de un directivo de Universal España para hacer publicidad de la marca. Y presentando el film, Nacho Cerdà alma-mater de Phenomena con el montaje de un vídeo muy divertido mezclando diversas películas y opiniones del público del cine Urgel de Barcelona que han visto pasar las películas de Phenomena hasta que este año el Grupo Balañá (malditos sean sus huesos) ha decidido no acoger más pases.

Sobre el film no hay nada nuevo que se pueda decir, salvo que la proyección era la copia remasterizada que saldrá a la venta dentro de poco en Blu-ray. Y que, tras más de 20 años que no veía la película, mi sensación es que no ha pasado el tiempo sobre ella. Dejando de lado la ambientación y algunos efectos infográficos, podría pasar por un film actual si los actuales fueran igual de buenos. Tanto las nuevas generaciones como las antiguas que llenaban la sala han aplaudido y disfrutado por igual.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

dissabte, 6 d’octubre de 2012

Festival de Sitges (6-10-2012)

Con la llegada del fin de semana comienza a haber más gente en el festival. Hoy he tenido por primera vez a alguien sentado a mi lado. Con lo ancho que estaba entre semana...


AFTERSHOCK (2012) de Nicolás López



El chileno Nicolás López, que ya pasó por Sitges con su película Santos (ídem, 2008), dirige Aftershock producida e interpretada por Eli Roth.

Aunque el argumento es el habitual de cine de catástrofes, un grupo de amigos se ven sorprendidos por el terremoto que asoló Chile en 2010, la película se decanta por el género de terror propio de los 80, como no podría ser de otra forma viniendo del productor amigo de Tarantino.

El film se toma un excesivo tiempo en presentarnos a los personajes entre fiesta y visita turística por Chile, como si una secuela más de Resacón el Las Vegas se tratara. Hasta que se ven sorprendidos por el terremoto que da comienzo al espectáculo gore, el terror de un tsunami amenazador y las revueltas de unos presos sedientos de sangre por las calles devastadas.


MI LOCO ERASMUS (2012) de Carlo Padial



No sé decir si es más fácil o difícil escribir sobre esta película, pues conozco desde hace años al director y al actor protagonista desde que coincidiéramos unos años en la escuela Massana.

Por eso mismo conozco el universo propio de Carlo Padial, desde sus primeros cómics, sus trabajos para televisión, cortos y demás vídeos que se pueden ver en el canal de Youtube: Pioneros del siglo XXI.

El film comienza con el habitual formato de documental de Carlo en el que apenas hace falta insertar algún plano durante las palabras sin editar de un entrevistado para dejarlo en evidencia. Los entrevistados son estudiantes extranjeros en Barcelona, por lo que son un objetivo demasiado fácil para dejarlos en ridículo.

Pero a los pocos minutos entra en escena el auténtico protagonista del film: Didac Alcaraz tomando el papel del director que está tras este documental de entrevistas, convirtiéndose en un film metafísico sobre su trabajo y su vida. Con entrevistas a sus amigos, conocidos (incluso desconocidos que hablan sobre él) y familia. Impagable abuela que nos deja la frase de la película: "Las películas de hoy se acaban y no se entienden. Da igual que sea un buen final o un mal final, pero que al menos lo tengan".

Repleta de su característico humor ácido, en la que el público amigo ha disfrutado de la proyección, finalizada con un fantástico gag en forma de créditos con fotos de gatitos.


MOTORWAY (2012) de Cheang Pou-Soi



Al igual que en Francia Luc Besson se dedica a producir como churros películas de acción, en Hong Kong la factoría de Johnnie To (afamado director del país) también comienza a producir en masa películas de subgénero.

Este es el caso de esta cinta de acción basada en persecuciones de coches. Entre un joven policía de tráfico aficionado a la velocidad y un veterano ladrón de joyas que tuvo sus encuentros con el veterano compañero del policía protagonista.

Llena de tópicos y entretenida a la par, aunque resulte curioso que la mayoría de persecuciones ocurran de noche y que la acción más espectacular en la que se base el film de carreras sea un giro de 360º en un callejón estrecho que se debe realizar muy lentamente.

Lluís Alba
www.zumbarte.com


divendres, 5 d’octubre de 2012

Festival de Sitges (5-10-2012)

Viernes por la mañana. Todavía es pronto para calibrar si el Festival estará abarrotado de público, pero sigue habiendo menos afluencia que el año anterior. El pase de las 13:00h del film de Tsui Hark en el Auditori da pena de lo vacío que está. Especulo que los cinéfilos del festival no son el target principal del artificial inflado de precio que tiene las proyecciones en 3D, algo más propio de la cultura de masas que acude a los multisalas.


INSENSIBLES (2012) de Juan Carlos Medina


La opera prima de Juan Carlos Medina es un excelente film de terror con varias capas de lectura. Su título 'Insensibles' hace referencia directa a una rara enfermedad de un grupo de niños en la década de 1930 que son incapaces de sentir dolor ni alegría. Pero al mismo tiempo es una metáfora de los insensibles que no quieren remover la memoria histórica de España por miedo a que salgan a la luz las atrocidades de la guerra civil y la dictadura.


Narrada en paralelo mediante dos líneas temporales distintas que acaban convergiendo en un mismo final, mantiene de manera soberbia el suspense que va desembocando hacia un film de terror casi fantástico y grotesco. En especial con la formación de una criatura que es también símbolo de todos los males del momento histórico que narra.

Precisamente el final, un poco distinto al tono realista del resto del film, es lo que más desentona de Insensibles. Aunque cierre bien el círculo con el impactante arranque de la película.


HOLY MOTORS (2012) de Leos Carax



Este es el primer film que veo de Leos Carax, por lo que poco puedo opinar sobre si hay o no referencias a su anterior obra.

Holy motors es un film surrealista que narra un día de trabajo de una persona. Consiste en subirse a una limusina blanca, donde tiene a su disposición un amplio camerino para maquillarse y disfrazarse del personaje indicado en un dossier.

Así vemos al actor protagonista, excelente Denis Lavant, interpretando los diferentes papeles que requiere su oficio. Sea una abuela pidiendo limosna en la calle, un loco que come plantas y secuestra modelos, un asesino etc...

En parte es una metáfora con el universo propio de un actor profesional que se pasa la vida suplantando nuevas vidas y se ve incapaz de vivir la suya propia como ejemplifica el episodio en el que aparece Kylie Minogue.

A pesar del surrealismo y de que es un film poco convencional, los distintos episodios son suficientemente accesibles para un público amplio que tenga ganas de ver un film distinto a lo acostumbrado.



FLYING SWORDS OF DRAGON GATE 3D (2011) de Tsui Hark


Esta gran producción tiene el honor técnico de ser el primer film rodado en formato Imax 3D en China. Como no podría ser de otra forma, el escogido para dirigirla es el veterano Tsui Hark que tras varios viajes de ida y vuelta a occidente parece haber vuelto a instalarse en el país que vio nacer su carrera profesional.

Salvo honrosas excepciones (como en el caso de Avatar) o casualidades como este caso, suelo evitar las proyecciones en 3 dimensiones cuando escojo la sala en la que veo una película. Incluso en casos como el de Flying sords of dragon gate en la que la técnica es destacable no acaba de aportarme nada tener que ver un film con unas molestas gafas oscuras a cambio de unos efectos tridimensionales que distan mucho todavía de lo que espero de este formato.

Pero en el Festival de Sitges no hay opción para el 2D en películas filmadas en 3D, por lo que las he pasado canutas para poder leer los subtítulos del rótulo luminoso que con gafas oscuras no lo era tanto.

Dejando a un lado mis diatribas personales, este film de artes marciales (o 'wuxia' como prefieran) cuenta la misma historia que ya hicieron dos míticos films chinos anteriores: Dragon gate inn (Long men kezhan, 1967) de Hu King y New Dragon gate inn (Sun lung moon hak chan, 1992) de Raymond Lee. Este último ya tenía un guión firmado por el propio Tsui Hark y, según la imdb, también ayudó en labores de dirección.

La película cumple con lo que se espera de ella, entretenimiento puro, luchas espectaculares acrobáticas y efectos en 3D lanzados sobre el espectador. Todo englobado dentro de un buen argumento que hace especial hincapié en el gusto por la suplantación de identidad.

Lluís Alba
www.zumbarte.com



dijous, 4 d’octubre de 2012

Festival de Sitges (4-10-2012)


Primer día del Festival de Sitges 2012. Llego a la puerta de la taquilla a las 8:45h, tan solo un cuarto de hora antes del presunto inicio de venta de entradas, pero solo hay 4 personas delante de mí. Algo extraño, pues el año pasado llegué mucho antes y la cola ya ocupaba media calle. Mis temores por una menor afluencia se cumplirían unas horas después: en los dos pases a los que asisto no se ha llenado ni la mitad del Auditori. Aunque sea el primer día y un jueves por la mañana, hace un año la sala estaba más tupida.

Lo que no ha cambiado es el habitual retraso de apertura de puertas, en esta ocasión apenas han sido 20 minutos, tiempo suficiente para que algún festivalero perdiera los nervios pues a las 9:45h ya comienzan algunos pases.

No deja de ser curioso que la apertura de las taquillas para la recogida de abonos no comience hasta las 10:00h, por lo que es materialmente imposible recogerlos y llegar a tiempo a los primeros pases. Por suerte el Festival tiene solución para todo y les informan que con el tiquet impreso del 'Tel-Entrada' ya podrán acceder hoy y recoger el pase más adelante. Pronostico que habrá más pateadas de ida y vuelta entre El Prado y el Auditori, algo que nos conviene a los habituales cinéfagos acostumbrados a una vida sedentaria.

A todo esto, una buena noticia: este año el abono del pack Matinée incluye las proyecciones en 3D. Aunque no sea un especial fanático de ese tipo de proyección, por lo menos no me quedaré colgado un par de horas muertas dando tumbos por el Melià Sitges.

EL CUERPO (2012) de Oriol Paulo




Opera prima como director de Oriol Paulo, quien ya había escrito el guión de otra película que inauguró el Festival de Sitges con Belén Rueda: Los ojos de Julia (2010) de Guillem Morales.

El cuerpo es un thriller que transcurre casi todo el tiempo en un espacio cerrado (la morgue) y durante la noche posterior al fallecimiento de Mayka Villaverde y la desaparición de su cadáver. Como buen thriller consigue mantener el interés gracias a la dosificación de información y al uso de flashbacks. Para un público (o un día) poco exigente es una buena opción, pero da la sensación de que se podría haber elaborado mejor la mayoría de situaciones que ocurren en el film.

Aunque posiblemente ni el propio Oriol Paulo pretendía tomarse demasiado en serio la película (al menos es lo primero que me vino a la cabeza al ver el peinado de José Coronado), hay veces que peca de gratuita y es demasiado tramposa. Todo para sorprendernos con el rocambolesco giro final tan habitual en este tipo de films desde que Shyamalan saltase a la fama con El sexto sentido (The sixth sense, 1999).

PD: Para los aprensivos a los spoilers, la peli mencionada de Shyamalan nada tiene que ver con El cuerpo.

NAMELESS GANGSTER: RULES OF THE TIME (2012)
de Jong-Bin Yun




La distribuidora española Mediatres estudio se ha especializado en traernos el cine asiático más actual. Y como viene siendo habitual, brinda la oportunidad de verlo en pantalla grande durante el Festival de Sitges antes de poder adquirirlo en formato doméstico.

No creo que todo el cine producido en Corea del Sur tenga el alto nivel de lo que suele proyectarse en el Festival. Pero queda claro que el que nos llega a España es de lo mejor y este film de mafiosos no es una excepción.

Aunque el género está más que explotado, Nameless gangster todavía aporta alguna novedad. Este es el caso, pues narra la historia de un mafioso más casual que vocacional. Pues se trata de un personaje alcohólico, torpe y cobarde, lejos del arquetipo que nos viene a la mente de los films de Coppola o Scorsese.

Ambientada durante la década de los 80, abarca una época en la que los diferentes clanes mafiosos dominaban los negocios de Corea del Sur hasta que, a principios de los 90, los derroteros políticos del país hicieron enfatizar su lucha contra tan poderosos tinglados asfixiándolos por completo. Aunque el irónico final del film parece indicar que la mafia ha tomado distinta forma pero sigue ejerciendo el poder.

Los aficionados al cine asiático podrán reconocer fácilmente a los dos intérpretes principales: Choi Min-sik por las excelentes Old boy (Oldeuboi, 2003) de Park Chan-wook o Encontré al diablo (Akmareul boatda, 2010) de Kim Jee-woon y a Ha Jung-woo por las no menos recomendables Chaser (Chugyeogja, 2008) de Na Hong-jin o The yellow sea (Hwanghae, 2010) de Na Hong-jin.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

dimarts, 25 de setembre de 2012

A Roma con amor


La financiación europea lleva esta vez a Woody Allen a la capital italiana. La única petición de los productores sigue siendo la misma, que aparezca el nombre de la ciudad en el título de la película. No se puede desaprovechar la presencia de uno de los directores más reconocidos mundialmente para reclamar algo de publicidad turística.



Como en la mayoría de los films de la última etapa de Woody Allen, intentar encontrar una obra maestra a las que nos tenía acostumbrados es fruto de la casualidad. Salvando Match point (ídem, 2005), Si la cosa funciona (Whatever works, 2009) y Midnight in Paris (ídem, 2011) no parece que encontremos ninguna obra magna en la filmografía de su última década. Pero también añadiría que pocos directores (ni en su mejor etapa) habrán conseguido tres películas del calibre de las anteriormente mencionadas.

A Roma con amor (To Rome with love) está formada por cuatro historias totalmente independientes y con único nexo en común de estar situadas en la ciudad que tiene por título. Se nota que es un guión escrito con el piloto automático que hace sentir cierta añoranza de los grandes films de los 80 de Allen que presentaban varias historias paralelas que se cruzaban con total precisión. Por contra, en esta película carece totalmente de importancia que ocurra al mismo tiempo. Pues, a pesar de ser narradas en paralelo, el tiempo ficticio en el que transcurren es de distinta duración, desde el único día en la historia que aparece Penélope Cruz como prostituta italiana hasta en la que transcurren varias semanas como la protagonizada por el propio Allen.



La sensación de poca consistencia entre las cuatro historias se solventa gracias a un gusto que parece haber reencontrado Allen por el surrealismo, en algunos capítulos brillante (el episodio protagonizado por Roberto Benigni) y en otros metido con calzador (el tedioso capítulo de Jesse Eisenberg, Ellen Page y Alec Baldwin).

La sensación de un guión poco elaborado es más acusada cuando evocamos en nuestra memoria el mismo tipo de historias vistas anteriormente en films del propio Allen, mucho mejor desarrolladas. En cualquier caso, hay suficientes momentos en los que luce el habitual sarcasmo del director neoyorquino, casi siempre dirigido en las frases del personaje que interpreta. Así vemos como se ríe de si mismo dejando entrever que en Europa se valora más su intelecto que en EEUU, o incluso sugiriendo que las supuestas buenas críticas europeas lo sean por una mala traducción.


Lluís Alba
www.zumbarte.com

dimarts, 7 d’agost de 2012

Prometheus




Como no podía ser de otra manera, el regreso de Ridley Scott al género con el que labró su fama había creado una expectativas muy altas. Scott puede ser el mismo con unos años más, pero la época ya no es la misma. Y, cinematográficamente hablando, hemos pasado un principio de siglo XXI en el que las series de televisión han ganado en calidad al asemejarse más al cine, con la paradójica consecuencia que el cine ha acabado importando el lenguaje serial para volver a encandilar al público.

Por ese motivo, no es de extrañar que Damon Lindelof uno de los guionistas que crearon Perdidos (Lost, 2004-2010) haya dado el salto al cine y, tras la irregular Cowboys & Aliens (ídem, 2011) de Jon Favreau, haya logrado co-escribir el guión de la precuela de una las películas más importantes del cine de ciencia-ficción.

Para lo bueno y para lo malo, el guión de Prometheus es demasiado deudor al estilo que cautivó al público televisivo. Como en Perdidos, se crean muchas más preguntas que respuestas, provocando la necesidad de conectarse a internet para debatir sobre la película, buscar vídeos virales y contrastar las diferentes teorías que surgen tras ver el film. El cine 2.0, al menos hace reflexionar a los entusiastas del género, pero no necesariamente con dilucidaciones positivas.

Por lo que es difícil tratar a Prometheus como el clásico film de estructura independiente, si no más bien a una parte de una saga que se abre ambientada en el universo de Alien, el 8º pasajero (Alien, 1979) de Ridley Scott. Pues, al mismo tiempo que cierra bien el vínculo con lo visto en la película de 1979, deja un final totalmente abierto a explorar las novedades que aporta a la saga.

Un análisis ceñido solo a lo visto durante los 124 minutos del film, deja demasiadas secuencias sin explicación que solo la imaginación de cada uno o las posteriores secuelas podrán encargarse de darle coherencia. Aunque también hay actitudes ridículas de algunos personajes que solo se justifican en pro de la búsqueda a una imagen referencial para todo el envoltorio religioso creacionista del film.

Quizás también deudor la inspiración televisiva se puede observar como hay demasiados personajes superfluos que solo sirven de carnaza humana para las criaturas del film. Al contrario que en el Alien de 1979 donde todos los personajes tenían su significado. Como habitualmente ocurre en las series, estos personajes de relleno no impide que haya un grupo de protagonistas bien definidos. Y, en este caso, respaldados por intérpretes que siempre logran dar un matiz especial a sus caracterizaciones como los soberbios Michael Fassbender y Charlize Theron.

Ridley Scott aprovechó (con buen criterio comercial) la proliferación de rumores y filtraciones que se dan en internet para crear un poco de confusión. Si en un principio se habló directamente de una precuela de Alien, Scott llegó a negarlo para comunicar que se trataba de una película de ciencia ficción que nada tenía que ver con la franquicia. Pues bien, ambas especulaciones podrían considerarse ciertas: Prometheus es una precuela de Alien y al mismo tiempo su argumento camina por lugares distintos a películas anteriores de la saga.

La trama principal es la búsqueda del origen del hombre, cuya teoría de origen extraterrestre no es algo nuevo en la ficción, pero es aprovechado por los guionistas para destrozar la teoría de la evolución de Darwin y dar sentido a las elucubraciones creacionistas que tanto abundan en EEUU. Centrándose en la reflexión de Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) en la que se acentúa que los robots son creaciones de los humanos, los humanos de los alienígenas del film y así sucesivamente, como si un juguete de muñecas rusas se tratara, hasta llegar a la mano de Dios.

Como obra cinematográfica que forma parte de un conjunto mayor resulta interesante para los fans del Alien de 1979, con varios guiños a su diseño considerado ya retro, y para los espectadores que no les importe esperar para ver que derroteros sigue la secuela (ya anunciada) de la saga. Para los demás solo queda la nostalgia de recordar aquellas obras bien construidas que tenían valor por sí mismas.

Lluís Alba
zumbarte.com

dijous, 26 de juliol de 2012

El caballero oscuro: La leyenda renace



Lo que Chritopher Nolan ha conseguido con el cierre de esta trilogía basado en un cómic de superhéroes no era tarea fácil. Otros estuvieron cerca, como Sam Raimi y su Spider-man. Pero ni pretendía ser una trilogía, ni la tercera parte logró los resultados deseados por el cineasta.

Sin ser un batmanófilo, sí que he leído suficientes números de Batman para poder afirmar que Nolan ha dirigido unos films personales al mismo tiempo que ha respetado los cómics que adaptaba. Batman begins estaba basada el Año uno, mientras que El caballero oscuro inspiraba alguna secuencia en La broma asesina, El caballero oscuro: La leyenda renace, toma como principal referencia argumental la saga La caída del murciélago (Knightfall) publicada en la colección regular de Batman entre Abril de 1993 y Agosto de 1994. Comics publicados hace pocos años en uno de los múltiples recopilatorios de Planeta DeAgostini antes de abandonar la publicación de DC Comics en España.

A pesar de una estructura argumental similar a la de sus predecesoras, con enemigos grandilocuentes que aterrorizan la ciudad de Gotham y unos giros argumentales que van desvelando sorpresas hacia el final del film, hay suficientes diferencias en este film que evocan en el espectador la sensación de fin de una era. Nolan ha podido planificar esta película como un cierre perfecto a su trilogía, dejando una puerta abierta por si otro director quiere retomar la saga donde la dejó. Por ello el tono del film es triste a propósito, enfatizando un desasosiego en el espectador.

Batman aparece poco en el metraje, dejando que el sufrimiento de Bruce Wayne tenga mucho más protagonismo. Eso no significa que las más de dos horas y media de peli sean tediosas o ajenas al cine de acción, pues el resto de personajes presentados en el film se integran como un minucioso engranaje de reloj cautivando la atención del espectador. En los films de Nolan no hay personajes gratuitos, todos tienen su razón de ser argumental. Tanto Catwoman, como Miranda Tate y el joven policía John Blake tienen su razón de ser, incluso aportan sorpresas que solo la proliferación de rumores en internet han podido amargar.

Del mismo modo, tampoco hay desenmascaramientos por la cara (del actor). Todas las apariciones de Bruce Wayne sin su disfraz son justificadas, del mismo modo que Bane no se quita la máscara en todo el film, dotando más realismo al origen del personaje en detrimento de cualquier dote interpretativo que pudiera tener Tom Hardy. Probablemente el recuerdo del Joker de Heath Ledger sea un lastre demasiado pesado para entrar en comparativas. Y Nolan haya decidido cortar por lo sano cambiando radicalmente el registro del villano del film.

El contexto histórico de la crisis actual en el que se ha estrenado el film no es ajeno al guión de los hermanos Nolan. Estamos en una época de crisis donde la gente está especialmente sensible, por lo que se ha generado cierta polémica en varios sectores ideológicos diametralmente opuestos. Probablemente en otro momento de nuestra historia (global) no habría levantado tantas ampollas. Lo único que puedo afirmar con seguridad es que en cualquier época este film levantará de los asientos a los espectadores para aplaudir hasta que les salgan ampollas en las manos.

Lluís Alba
zumbarte.com

divendres, 20 de juliol de 2012

Margaret


Película maldita que ha tardado más de 6 años a ver la luz en salas comerciales. Fue rodada en 2006, por lo que a nadie le debe sorprender que en la producción figuren cadáveres ya fríos como Anthony Minghella o Sydney Pollack. Ni tampoco ver a Anna Paquin interpretando a una adolescente, a Matt Damon con unos quilos de menos o que la Game Cube sea el videojuego de moda.

La segunda película de Kenneth Lonergan -un dramaturgo reconocido que participó en guiones de películas tan dispares como Gangs of New York (ídem, 2002) de Martin Scorsese, Las aventuras de Rocky y Bullwinkle (The adventures of Rocky & Bullwinkle, 2000) de Des McAnuff y Una terapia peligrosa (Analyze this, 1999) de Harold Ramis- es un drama que reflexiona sobre como los puntos de vista de una misma acción determina si algo está bien o está mal.

Ambientada en la Nueva York post 11S, se habla abiertamente de las acciones terroristas sobre las Torres gemelas, o sobre la Yihad islámica de Palestina y si las acciones de los gobiernos de EEUU e Israel deberían ser consideradas también terrorismo. Para ejemplificar este tipo de reflexiones sobre una acción cotidiana, la película se centra principalmente en un accidente de tráfico en la que un conductor de autobús se salta un semáforo en rojo y acaba matando a una mujer que cruzaba la calle. Margaret es testigo y, en parte, causante de la distracción del conductor por lo que cuando declara que no se saltó el semáforo, duda sobre las consecuencias éticas de haber mentido solo para salvar el puesto de trabajo del conductor.

Aunque es una película interesante que hace reflexionar (y no es poco), no acaba de profundizar demasiado en ninguna de las historias que narra basadas en la misma dicotomía. Las 2 horas y media de metraje son excesivas para lo que quiere contar el film, sobretodo durante su primera hora que apenas sirve para presentar a Margaret en su situación adolescente (o para traumatizar a los espectadores treintañeros al ver como la niña de El piano masturba al hermano del actor protagonista de Solo en casa). Al menos el interés del film se centra en su hora y media final, así que una vez pasado el lastre de la primera hora la espera en el cine se hace más llevadera.

Lluís Alba


divendres, 6 de juliol de 2012

The amazing Spider-man




Para entender el motivo de este pronto relanzamiento de Spider-man hay que remontarse a la época en la que se estrenó Spider-man 3 (ídem, 2007) de Sam Raimi. El director de El ejército de las tinieblas (Army of darkness, 1992) es una aficionado a los cómics clásicos de Spider-man, por lo que siempre prefirió adaptar villanos de los números publicados en los años 60, mientras que Sony deseaba fervientemente añadir a un personaje de gran tirada comercial entre el público adolescente como es Veneno (o Venom, según gustos). Eso convirtió Spider-man 3 en un amalgama de argumentos aglutinados en paralelo sin demasiada consistencia. A pesar de ello, todo indicaba que habría un Spider-man 4 con Sam Raimi a la cabeza, incluso se empezó una pre-producción en la que se rumoreó la presencia de John Malkovich en el papel de El buitre. Pero lo acontecido durante la producción de la tercera parte de la franquicia debió ser una losa demasiado pesada y, de imprevisto, se anunció la cancelación de la cuarta parte de Spider-man al mismo tiempo que se anunciaba el reboot de la serie con nuevo equipo creativo y artístico.

Cuanto menos Sony sabe que tipo de personaje tiene entre manos y escogió a Marc Webb como director de la nueva película, cuyo único largometraje había sido la comedia romántica 'indie' (500) días juntos ((500) days of Summer, 2008). Un acierto si se tiene en cuenta que, en el fondo, los cómics de Spider-man siempre fueron tebeos sobre problemas romántico-adolescentes entre los que se intercalaba una historia de un tipo disfrazado con mallas peleando contra algún super villano.

Teniendo en cuenta la elección del director, la principal diferencia de The amazing Spider-man con la primera película de Raimi se encuentra en sus escenas románticas, que se mostraban desde una óptica cómica, mientras que en el film de Webb ganan profundidad y sutileza. Como también gana en profundidad el desarrollo del adolescente común a héroe. Pero por otro lado perdemos el sentido del humor 'cartoon' tan propio del director de Posesión infernal (The evil dead, 1981), pues el nuevo film convierte a Spider-man en un super-héroe nocturno mucho más oscuro reservando el sentido del humor a algunos diálogos y a los habituales chistes que, igual que en el cómic, Spidey va soltando mientras pelea con los malhechores.

A pesar de estas diferencias, el peor lastre del film de Webb está en la enésima recreación del origen del héroe (Flash Thompson humillando a Peter Parker, la picadura de la araña, la muerte del tío Ben etc...). Para paliar mínimamente este 'déjà vu', el film se inspira más en la línea Ultimate de los cómics Marvel que en el universo clásico. Así vemos como se introduce la trama de los fallecidos padres de Peter Parker relacionada con el origen de la alteración genética de la araña que le otorga los poderes conectándolo con Oscorp, la empresa de Norman Osborn que en este film solo es nombrado como jefe en las sombras.

Por el mismo motivo de marcar diferencias argumentales con el primer film de Raimi, se introduce como pareja principal del personaje a Gwen Stacy en lugar de Mary Jane. Una Gwen basada a partes iguales en el personaje del universo tradicional y el Ultimate. Por un lado tiene el aspecto visual y la personalidad educada del personaje clásico, pero se obvia su visión trágica y amargada de la vida propia de los cómics dibujados por John Romita Sr. que hacían dudar si Peter Parker moriría en manos de un villano o por una depresión provocada por su novia. Seguramente para dar una mayor importancia a la relación de la pareja, Marc Webb escogió a los actores por sus dotes interpretativas antes que por una edad adecuada a los personajes. Si bien Emma Stone con 24 años puede colar como adolescente, Andrew Garfield (quien, por cierto, vemos más veces desenmascarado de lo que ya vimos a Tobey Maguire) con 29 años parece más un repetidor estancado que un empollón adolescente.

Tanta información deja poco tiempo a desarrollar convenientemente el villano de la función: El lagarto. A pesar de contar con las suficientes secuencias de acción para no defraudar al público potencial del film, apenas hay explicación detallada de las motivaciones de sus actos, aunque sean de sobras conocidas para los aficionados de los cómics. Y, por consiguiente, mucho menos tiempo para introducir en la película a la esposa e hijo de Curt Connors, de tanta importancia en el medio de papel.

El reboot ya está en marcha y bien organizado para las futuras secuelas. Mientras el público aguante habrá Spider-man para rato. Y si el director no aguanta, borrón y cuenta nueva. Y vuelta a empezar.

Lluís Alba
zumbarte.com

dijous, 14 de juny de 2012

Sueño y silencio



Hay películas hechas para llenar las salas en versión original, películas 'de cine Verdi' (si se me permite el localismo), que se asemejan más a la concepción del arte expuesto en un museo que a una narración entendida como entretenimiento.

Jaime Rosales es uno de esos cineastas cuya primera película, Las horas del día (2003), era bastante más accesible de lo que ha ido desencadenando el resto de su filmografía. Tras premiar 'La Academia' con tres Goya su particular visión en La soledad (2008), siguió con su plan establecido y estrenó una película controvertida, como son todas las que tratan sobre el terrorismo en este país. Tiro en la cabeza (2008) supuso una fría acogida por parte de cierto sector más conservador. Al mismo tiempo otro artista, pero de las artes plásticas, Miquel Barceló, recibió duras críticas por la cúpula que había realizado para las Naciones Unidas. Ambos coincidieron en un momento similar de sus carreras, lo que llevó a hablar sobre una posible colaboración que acercaría, todavía más si cabe, a Jaime Rosales al concepto que se tiene como arte en otras expresiones que no son la cinematográfica.

Miquel Barceló ilustra la entrada y la salida del film, mediante la creación de una obra. Preludio de lo que espera al espectador, una película filmada a base de planos fijos, rodada en un blanco y negro de grano duro. Lo que posibilita rodar sin luz artificial y le da una textura que se asemeja más al lienzo de un artista. Le pasa a los actores unas indicaciones, pues el guión no tiene diálogos, y ellos mismos se dedican a improvisar. Refleja así mejor la sensación de estar viendo unas escenas reales, rodadas con luz natural y basadas en la fuerza de los intérpretes. Puede que en algunos casos tartamudeen, salgan fuera de campo o miren a la cámara. Pero no por ello se repite una escena que solo la improvisación de la primera vez consigue crear con naturalidad lo que el cineasta desea.

Es de agradecer que alguien ruede una película que trata sobre las reacciones del entorno familiar ante una muerte inesperada sin abusar del habitual drama lacrimógeno y casi pornográfico del cine 'mainstream'. Reflexión sobre la memoria del que se va sobre los que se quedan. De la imposibilidad de recordar o de creer fervientemente en los sueños.

Se podría narrar la misma película, con las mismas intenciones pero visualmente más convencional. Se podría lograr, así también, una buena película. Pero no sería una obra de Jaime Rosales.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

dijous, 7 de juny de 2012

Blancanieves y la leyenda del cazador




Pocos meses después de Blancanieves (Mirror, mirror, 2012) de Tarsem Singh, llega a la cartelera una nueva versión del clásico cuento que popularizaron los hermanos Grimm. No será la última del año, pues todavía queda la versión española (y muda) de Pablo Berger (Torremolinos 73, 2003) con Maribel Verdú en el papel de la madrastra.

Blancanieves y la leyenda del cazador es, sin duda, la versión más comercial de las tres. Producida por una de las grandes (y centenarias) majors americanas, Universal pictures, y protagonizada por Kristen Stewart, actriz principal de una de la serie de películas más taquilleras de la historia, La saga Crepúsculo (The twilight saga).

Sus 200 millones de dólares de presupuesto se hacen notar en cada plano (a pesar de la dificultad de encontrar uno que dure más de 3 segundos dentro del estilo videoclipero de Rupert Sanders). Al menos, técnicamente es impresionante y merece la pena destacar la modificación digital de los actores que hacen de enanos. Si no se tratara de caras conocidas (Bob Hoskins, Toby Jones y Nick Frost, entre otros) sería fácil creer que se habían contratado auténticos enanos. Este prodigio de la infografía ha traído polémica en EEUU, donde se ha comparado esta recreación artificial con los intérpretes de raza blanca que se maquillaban para hacer de negros o asiáticos. Desde Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany's, 1961) de Blake Edwards, en la que Mickey Rooney parodiaba a un japonés no ha habido polémica igual. Curioso, para cerrar este pequeño desvío, Toby Jones (uno de los intérpretes transformados digitalmente) fue Truman Capote en la película Historia de un crimen (Infamous, 2007) de Douglas McGrath, autor de la novela Breakfast at Tiffany's.

Si apartamos nuestros ojos de las consideraciones técnicas, la película deja mucho que desear. Empezando por un error de casting al escoger a Kristen Stewart como rival en belleza de la madrastra interpretada por Charlize Theron que, como broma vale, pero no parece que esta sea la intención. Pasando por un guión que es la antítesis de cualquier argumento elaborado, contradictorio y con efecto amnésico a cada escena. Desde la sonroja que produce la fuga de Blancanieves, pasando por el famoso cazador del título, incluido en el argumento con una excusa que se volatiliza en pocos minutos sin explicación aparente, o la inclusión de personajes que entran y salen de la película solo para alargar unos minutos más el metraje. Es como si las cuatro temporadas de Héroes (Heroes, 2006-2010) de Tim Kring se hubiesen juntado en una sola película y alguien nos hiciera creer que forman una historia conjunta y coherente.

Si sumamos a ello unas imágenes plagiadas de otras películas, desde las más obvias como El señor de los anillos, a casi toda la imaginería del estudio Ghibli, parece una película solo apta para aquellos que jamás acuden al cine o para niños de 6 años con poco bagaje audiovisual.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

dijous, 3 de maig de 2012

Los Vengadores



Lo han conseguido. Por primera vez se traslada al medio cinematográfico la esencia del Universo Marvel. Lo que fuera revolucionario en la década de los 60 del pasado siglo, lo es 50 años más tarde en el cine. Hasta el momento solo habíamos visto adaptaciones aisladas de personajes de cómic. Con Los Vengadores se abre una nueva era en el cine de superhéroes que refleja, por primera vez, el universo cohesionado de Marvel. Personajes con sus propias adaptaciones a los que se les suma continuidad en esta película coral.

Desde que los efectos digitales se adueñaron del cine en la década de los 90, se vio que era mucho más factible adaptar visualmente el look de un cómic de super-héroes. Esta posibilidad, sumada al primer éxito de una adaptación de un cómic Marvel a la gran pantalla -me refiero a X-Men (ídem, 2000) de Bryan Singer- contribuyó a que se comenzara a gestar lo que hoy es una realidad. Pues fue el mismo año en el que nació el universo Ultimate en los cómics Marvel, una nueva versión de los personajes que empezaban sus aventuras desde el inicio, sin el lastre de 40 años de cómics a sus espaldas. En 2002 se lanzó el primer cómic de la versión Ultimate de Los Vengadores, titulada The Ultimates. El auténtico origen de esta película.

The Ultimates fue concebida para que sus autores, Mark Millar y Bryan Hitch, hiciesen su versión cinematográfica de Los Vengadores. Y vaya si lo hicieron, pues son esta versión de los personajes los que han acabado recreados en la película de Joss Whedon. Desde el más evidente parecido físico entre Samuel L. Jackson y el nuevo Nick Furia, pasando por la perilla (en lugar del bigotito a lo Errol Flynn) de Tony Stark, la personalidad del Bruce Banner encarnado por Mark Ruffalo o la implicación de S.H.I.E.L.D. reclutando superhéroes.

Paralelamente a esos años, un guionista (y aficionado al cómic) llamado Joss Whedon, comenzaba a labrarse un nombre como autor. Este logró crear un universo igualmente rico en personajes con sus series Buffy, la cazavampiros (Buffy, the vampire slayer, 1997-2003) y su spin-off Ángel (Angel, 1999-2004). Aunque también cosechó fracasos de audiencia con Firefly (ídem, 2002-2003) y Dollhouse (ídem, 2009-2010). Paralelamente a esto, fue captado por Marvel cómics para crear la nueva serie Astonishing X-Men, en un momento en el que la editorial contrató a algunos autores del medio audiovisual para sus cómics, como J. Michael Straczynski o Kevin Smith. Esto prueba que, aunque Whedon no lograra triunfar con sus últimas series de televisión (probablemente más por culpa de la mala programación de Fox), sí que seguía siendo reconocido por la industria. Incluso la Distinguida Competencia de Marvel, viendo que la editorial de Spider-man le estaba sacando una ventaja, antaño impensable, en el terreno cinematográfico, trató de realizar dos proyectos fallidos con Whedon: Wonder Woman y La liga de la justicia.

Llegados a este punto, la persona más indicada para dirigir Los Vengadores parecía Joss Whedon. Y por lo que se puede ver en la película, hay que reconocer que ha sido todo un acierto. Pues el film del director neoyorquino es la mejor adaptación de la esencia del universo Marvel en un medio cinematográfico. Puede que anteriormente se hayan realizado mejores películas, incluso con un argumento más elaborado, pero ninguna como esta tiene detrás a un autor que comprende profundamente lo que significa el proyecto. El film de Whedon es una película de entretenimiento puro de principio a fin, en el que se muestra todo lo que un fan de los cómics desea. Los personajes y las situaciones son reconocibles para cualquier lector de cómics Marvel: el malvado megalómano, las peleas previas entre los mismos héroes, posterior colaboración en grupo en final apoteósico.

Sumando a esto la mayor virtud de Whedon, que consiste en combinar acertadamente un grupo de personajes variopintos, dándoles a todos su importancia, e introducir las dosis de humor en los momentos necesarios.

Solo hay que ver la reacción del público entusiasmado con la película. Es de las pocas veces (exceptuando los festivales de cine) en las que los espectadores aplauden al finalizar el film, y en las que el auténtico fan repetirá su visita al cine. Como podría parecer, esta no es la conclusión de un proyecto iniciado en 2008 con la película de Iron man, si no el principio de una nueva era. ¡Larga vida a Los Vengadores!

PD: Si ha llegado hasta aquí, quizás también le interese leer las anteriores críticas de Iron man, El increíble Hulk, Thor o Capitán América: el primer Vengador.

Lluís Alba

Leer crítica en zumbarte.com