dimarts, 29 de gener de 2013

El vuelo



Tras un periplo de más de 10 años en los que ha dirigido tres films de animación basados en la captura de movimientos (Polar express, Beowulf y Cuento de Navidad), Robert Zemeckis regresa al cine con actores de carne y hueso sin necesidad de redibujarlos.

Para ello, el oscarizado director, ha contado con la colaboración de Denzel Washington que llevaba 11 años alejado de la ceremonia de los Oscar, y regresa gracias a la interpretación de un piloto de avión adicto al alcohol y a las drogas sobre el que se sustenta la mayor parte del film.

Abordar un drama sobre una adicción de este tipo en una película mainstream como esta tiene sus pros y sus contras. Por un lado, la secuencia del accidente aéreo es espectacular y difícilmente se hubiese podido realizar de no mediar un presupuesto importante. Pero el lastre de contentar a un público mayoritario hace que el desenlace sea demasiado feliz, esperanzador y condescendiente con un personaje y unas situaciones que eran todo lo contrario hasta los minutos finales.

Por lo que el resultado final es un drama académico, tan eficaz como impersonal, con buenas interpretaciones, destinado a contentar en primer lugar a un público generalista como bien sabe hacer Zemeckis.

Lluís Alba
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