dijous, 10 de desembre de 2009

In the loop

Armando Iannucci, Armando Iannuncci, Armando Iannucci… lo repito varias veces porque conviene quedarse con este nombre. Cómico escocés de origen italiano, cuenta con una trayectoria televisiva en el Reino Unido de tal prestigio que su serie, The thick of it, ha sido comparada con la incomparable Monty Python’s flying circus. Por desgracia inédito en España, esperemos que haya más suerte a partir de ahora que se ha estrenado su primera película: In the loop.

In the loop no es más que la adaptación cinematográfica de la comentada The thick of it. Cuenta con los mismos actores y personajes, añadiendo los estadounidenses que no bajan precisamente el listón (como es el caso del gran James Gandolfini, curiosamente también de origen italiano). Sin poder afirmarlo a ciencia cierta, pues no he visto la serie, sería la misma idea que tuvo Rowan Atkinson con la adaptación cinematográfica de su Mr. Bean, trasladando su personaje a los EEUU, pero hecho con gracia.

Iannucci construye una película caótica, en el que las escenas se suceden una tras otra sin dar respiro, en la que no da tiempo a respirar ni a perder un diálogo desde el segundo cero, llena de ironía de la más mordaz y sangrante. En la que abundan comparaciones con la cultura popular. Con personajes exageradamente cabreados con la lengua afilada. Cuesta subir a la película unos pocos minutos, pero una vez te montas es como un Dragon khan de 106 minutos. Una crítica inteligente del funcionamiento de los gobiernos británico y estadounidense, de los que deciden en despachos si matarán a millones de personas o no. Un submundo político en el que abundan los chaqueteros, los traidores, el azar, los chantajes, los “trepas”, los pactos a tres bandas etc…

En un primer momento pensé que a la película le faltaba mejorar el ritmo, pues es tan frenético que hay que tener la mente abierta para no dejar escapar nada. Pero después de ver el talento de Iannucci, ni yo ni nadie debería atreverse a cuestionarle cómo ha querido construir la mejor comedia del año.

Lluís Alba