dijous, 7 de juny de 2012

Blancanieves y la leyenda del cazador




Pocos meses después de Blancanieves (Mirror, mirror, 2012) de Tarsem Singh, llega a la cartelera una nueva versión del clásico cuento que popularizaron los hermanos Grimm. No será la última del año, pues todavía queda la versión española (y muda) de Pablo Berger (Torremolinos 73, 2003) con Maribel Verdú en el papel de la madrastra.

Blancanieves y la leyenda del cazador es, sin duda, la versión más comercial de las tres. Producida por una de las grandes (y centenarias) majors americanas, Universal pictures, y protagonizada por Kristen Stewart, actriz principal de una de la serie de películas más taquilleras de la historia, La saga Crepúsculo (The twilight saga).

Sus 200 millones de dólares de presupuesto se hacen notar en cada plano (a pesar de la dificultad de encontrar uno que dure más de 3 segundos dentro del estilo videoclipero de Rupert Sanders). Al menos, técnicamente es impresionante y merece la pena destacar la modificación digital de los actores que hacen de enanos. Si no se tratara de caras conocidas (Bob Hoskins, Toby Jones y Nick Frost, entre otros) sería fácil creer que se habían contratado auténticos enanos. Este prodigio de la infografía ha traído polémica en EEUU, donde se ha comparado esta recreación artificial con los intérpretes de raza blanca que se maquillaban para hacer de negros o asiáticos. Desde Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany's, 1961) de Blake Edwards, en la que Mickey Rooney parodiaba a un japonés no ha habido polémica igual. Curioso, para cerrar este pequeño desvío, Toby Jones (uno de los intérpretes transformados digitalmente) fue Truman Capote en la película Historia de un crimen (Infamous, 2007) de Douglas McGrath, autor de la novela Breakfast at Tiffany's.

Si apartamos nuestros ojos de las consideraciones técnicas, la película deja mucho que desear. Empezando por un error de casting al escoger a Kristen Stewart como rival en belleza de la madrastra interpretada por Charlize Theron que, como broma vale, pero no parece que esta sea la intención. Pasando por un guión que es la antítesis de cualquier argumento elaborado, contradictorio y con efecto amnésico a cada escena. Desde la sonroja que produce la fuga de Blancanieves, pasando por el famoso cazador del título, incluido en el argumento con una excusa que se volatiliza en pocos minutos sin explicación aparente, o la inclusión de personajes que entran y salen de la película solo para alargar unos minutos más el metraje. Es como si las cuatro temporadas de Héroes (Heroes, 2006-2010) de Tim Kring se hubiesen juntado en una sola película y alguien nos hiciera creer que forman una historia conjunta y coherente.

Si sumamos a ello unas imágenes plagiadas de otras películas, desde las más obvias como El señor de los anillos, a casi toda la imaginería del estudio Ghibli, parece una película solo apta para aquellos que jamás acuden al cine o para niños de 6 años con poco bagaje audiovisual.

Lluís Alba
www.zumbarte.com

1 comentari:

Sonix ha dit...

Jodó, en todos lados la ponen fatal, hasta me he pensado verla en algún momento. Pero creo que de todos modos la veré, eso sí, en casa y en el sofá, que no está la vida para gastarse 8 euros en truños...
Un saludo!