divendres, 28 de desembre de 2007

La búsqueda. El diario secreto

Una vez vista esta película dudo si se trataba de una secuela o de un remake. Pues prácticamente nos encontramos con lo mismo que su primera parte.

Es decir vemos a una mezcla de Robert Langdon e Indiana Jones, caracterizado por un Nicolas Cage con peluquín, en una especie de gincana por todo el mundo. En la que todo el metraje están buscando una pista que lleva a otra sin tiempo a parar ni para tomar un café.

Podrían decirle a Nicolas Cage que ser calvo no es tan malo, incluso hay muchos calvos jóvenes y sexys. Quizás siga llevando peluquín para poder aparentar la misma edad que las compañeras que le meten en sus películas, siempre 15 o 20 años más jóvenes que él.
Para equilibrar un poco las edades, está el personaje interpretado por Justin Bartha, que es una especie de Jar Jar Binks que le sirve de escudero fiel y ayudante resuelveenigmas.
En lo que a actores veteranos se refiere, esta secuela añade a un malísimo Ed Harris y a Helen Mirren como ex-esposa de John Voight. Que finalmente ayudan a hacernos felices durante el tiempo que vemos la peli y hacernos creer por unos momentos que todo lo bonito puede ser realidad.

Esta es una película que está hecha para pasar el rato, para verla sin pensar. Por eso obviamos algunos fallos (por la cara) de guión o la (extrema) facilidad con la que resuelven las pistas. Tanto podemos dejar de pensar, que si nos dormimos en el cine un rato, podemos seguir viendo la película sin perder el hilo.

Como todas las películas producidas por Jerry Bruckheimer encontramos acción sin parar, para tenernos entretenidos las 2 horas del film y evadirnos por unos momentos de una realidad que nunca resultará tan fácil y agradable como las aventuras de Nicolas Cage.

Lluís Alba