dijous, 28 d’agost de 2008

Hellion, el ángel caído

Nueva película de terror con niño diabólico. A priori nada original.

Salvo el argumento, disfrazado de thriller de género negro, en la que unos secuestradores se llevan a un niño rico a una cabaña perdida en medio de una montaña nevada. Una vez allí veremos que las víctimas serán los secuestradores.

Las primeras tres cuartas partes de la película se dejan ver, aunque el director abuse un poco de los efectos clásicos de sustos, supongo que es algo difícil de evitar en este tipo de producciones. Hay momentos impactantes, cuando vemos al niño vacilando a uno de los secuestradores (Michael Rooker, mítico por Henry, retrato de un asesino) por primera vez haciendo dibujos de lo que va a pasar. En general vamos viendo con interés cómo un niño se burla en la cara de unos secuestradores y utiliza su pasado para manipularlos. Susurrando, como el título original indica, obliga a hacer a los demás lo que él quiere.

Hacia el final pierde un poco el fuelle (que no era mucho), y vemos que había una fácil manera de evitar los ataques de un niño que parecía omnipotente hasta ese momento. Nos creemos ese final para que haya un happy ending y nos vamos contentos a casa.

Con esta película se demuestra que les cuesta mucho a estrellas televisivas encontrar buenos films cinematográficos. Aunque esta vez Josh Holloway (el Sawyer de Perdidos) ha tenido más suerte que su compañero, Matthew Fox en ese intento de película que era En el punto de mira. Y Sarah Wayne Callies sigue, igual que en Prision Break, usando una sola expresión para todas las escenas.

Lluís Alba

1 comentari:

Anònim ha dit...

Si que la història te moments fluixos pero el tema de l´ambientació em va semblar bastant currat.
( Hola lluis )
MarcM