dimecres, 9 de setembre de 2009

Hazme reír

Las películas de Judd Apatow son la evolución lógica de lo que deberían haber sido las de Kevin Smith. Con el estilo visual de un telefilm pero con un divertido guión, unos grandes personajes y unos buenos actores, hacen que Apatow triunfe donde Kevin Smith no pudo hacerlo.

Hazme reír es la antítesis de Enemigos públicos. Mientras que aquí el guión sobresale por encima de cualquier ejercicio estilístico, la peli de Michael Mann fascinaba por su visualización a la vez que aburría por su guión. De acuerdo, una película dirigida por Mann con guión de Apatow es un absurdo que sólo me gustaría ver a mi, pero cosas peores se han ideado (y ejecutado) en Hollywood.

Hazme reír cuenta con unos personajes tan reales y humanos, llenos de defectos, en los que ningún espectador sensato quisiera sentirse identificado: George Simmons (Adam Sandler) es un cómico de éxito, lo tiene todo, una mansión, limusina, jet privado, excepto amigos de verdad. Ira Wright (Seth Rogen), aspirante a cómico que trabaja en la carnicería de un centro comercial (una versión humorística de Mickey Rourke en El luchador), pero que es capaz de traicionar a su amigo por conseguir el trabajo soñado. Laura (Leslie Mann), la ex novia de Simmons, a pesar de tener una vida feliz con su marido e hijas sigue siendo una actriz frustrada.

La relación que se crea entre Simmons y Wright, el cómico de éxito y el aspirante, no deja de ser una de las más ambiguas de la historia del cine (y que nadie piense en la acepción sexual), pues aunque llegan a ser más que amigos, en ningún momento dejan de ser realmente más que jefe y empleado (o más bien diría amo y lacayo). Esta extraña relación consigue crear una serie de secuencias de lo más divertidas, como en la que Wright llena el Ipod de Simmons de canciones tópicas para animarle en su enfermedad.

Sandler conoció a Apatow en su programa de radio, cuando ninguno de los dos eran las estrellas actuales. Se nota que tienen una gran complicidad, logrando que Sandler sea capaz de auto parodiarse en un ejercicio catártico. Como queda patente en una frase que le dice Eric Bana: “Con lo gracioso que eres, ¿cómo haces unas películas tan malas?”

También Apatow sigue retratándose como ya lo hizo paródicamente en Virgen a los 40, aquí bajo el prisma de Ira Wright, incapaz de tirarse a ninguna chica, pero sí de romper con una incluso antes de haber hablado con ella.

El alto nivel de la película baja un poco en el último tercio, curiosamente donde aparecen la mujer e hijas de Apatow. Pero lo visto hasta el momento es tan bueno que al acabar la película uno sólo tiene la sensación de haber visto una de las mejores comedias del año.

Lluís Alba

1 comentari:

Anònim ha dit...

Hoolaaa, fíjate pensaba que iba a ser la típica película rollo, pero quizás me acerque a verla esta semana, por cieto una observación, tu crítica muy buena, y para variar, el título en español!!!!!aaaiiii siempre giual!!!!
Gracias LLuís
Saludos