dijous, 17 de novembre de 2011

30 minutos o menos


En su segunda película como director, Ruben Fleischer vuelve a colaborar con Jesse Eisenberg. Quien, a pesar de haber ganado reconocimiento gracias a su nominación al Oscar, no duda en regresar a la comedia "indie".

Como ya ocurrió en Bienvenidos a Zombieland (Zombieland, 2009), el punto de partida es la parodia del cine de género para acabar relatando una historia mucho más humana. En 30 minutos o menos, se parodia el cine de atracos, un género tan trillado como el de zombies, pero que permite un acercamiento (a priori) más realista que el de un mundo plagado de muertos vivientes.

Lo realmente interesante de la película es el retrato que hace de los jóvenes actuales, cuando esta denominación ya abarca un amplio espectro que va desde los 18 a los 40 años. Pues el patrón de nuestras vidas ya nada tiene que ver con los de anteriores generaciones, formado por personas casadas y con hijos. Por la película deambulan jóvenes de una misma generación y un mismo ambiente, sin apenas un rumbo concreto en común. El repartidor de pizzas estancado en su empleo, el profesor de instituto que no sabe como ha llegado a la profesión, la chica que tiene la aspiración de irse a la gran ciudad, y los dos amigos sin empleo que dedican todo el día a vaguear e inventar nuevos tipos de explosivos.

Sin llegar a ser tan redonda como Bienvenidos a Zombieland, es una de esas comedias independientes de las que vale la pena echar un vistazo. A pesar de que la distribuidora española tenga tan poca fe en ella que probablemente sea imposible encontrarla en la cartelera.