dilluns, 5 de novembre de 2007

INVASIÓN

No era mi intención ver este film, pues tal y como ha ido la historia de su creación, parecía que el resultado iba a ser tan desastroso como El exorcista: el comienzo. En resumen, Joel Silver, el productor de Matrix, contrata a Oliver Hirschbiegel (El experimento, El hundimiento) para que ruede un innecesario tercer remake de La invasión de los ladrones de cuerpos. Una vez visionado por algunos tipos de Warner, coleguitas y demás conejillos de indias, resulta no gustar a casi nadie. Por lo que llama a sus amigos, los hermanos Wachowski, para que le arreglen el film y estos lo ponen en manos de James McTeigue (director de la segunda unidad de la saga Matrix y director titular de V de Vendetta). Rodando nuevas escenas de acción y rehaciendo la mayor parte del film para darle más importancia al personaje de Daniel Craig.

Posiblemente algún día lleguemos a ver en DVD la versión original del film, y podremos comprobar su nivel. Pero de momento no nos queda más remedio que aguantarnos con esta.

Lo más positivo del visionado fue que en la sala del cine Nervión de Sevilla se exhibía una copia en digital, con una imagen de gran calidad y definición.

La película empieza bien (sin exagerar) pero va avanzando torpemente. Y sin saber exactamente que secuencias son de un director u otro, sí que se nota que están montadas con calzador. Se nota en alguna como en la que Nicole Kidman (que parece todo el rato un anuncio de la moda otoño de El corte inglés), se va de la embajada para intentar encontrar a su hijo, dejando a Daniel Craig y compañía esperándola. Después de pasar una serie de infortunios, regresa a la embajada y todos están en la misma situación que antes, como si apenas hubiesen pasado unos minutos.

Y poco a poco, la cosa se va desmadrando. Como en una secuencia que debería ser terrorífica, en la que Nicole es rodeada por unos extraterrestres en el supermercado. Pero se libra de ellos de una forma bastante ridícula y nada más huir a la calle se encuentra con un coche en marcha con las llaves puestas, para que se inicie una persecución por las calles de Washington que no venía a cuento.

Por desgracia toda la película carece de la tensión que debería crear una historia como esta. Tensión que sí tenían sus tres predecesoras. Y de las cuales siento especial predilección por la de Philip Kaufman, seguramente por la temprana edad en la que la vi por primera vez.

Lo único que tiene en común con las otras es la doble lectura. En la de Don Siegel, la amenza comunista. Philip Kaufman con el Watergate. Y Abel Ferrara con el sida. Esta nos aporta una comparación con los conflictos bélicos mundiales (en los que EEUU siempre tiene algo que ver), algo inherente en la condición humana. Una reflexión que se acentúa en una de las pocas secuencias que se salvan de la película, en una conversación de un diplomático ruso con Nicole Kidman.

Lluís Alba

Leerlo en zumbarte.com

2 comentaris:

Anònim ha dit...

Una merda, vaja...sense tensió, sense fil, sense res!

La millor es la del Donald Sutherland de l´any 78, aixo segur
i a sobre aquesta acaba be! aixo es el mes escandalós...la dels 70 acababa fatal pq es una invasió que si t´ho penses bè es impossible d´aturar. (a no se que et trobis una kidman amb cotxes amb les claus al pany, jeje )
Marc

Zumbarte ha dit...

Una merda. A veure si hi ha sort i podem veure la versió original del director en DVD.
Aquest cap de setmana vaig tornar a verure les versions del 50 i "picuuu" i la del 78. M'agrada més la del 78, peró la dels 50 també es molt bona.
Hi una dels 90 d'Abel Ferrara, peró no la recordo massa (peró si que era millor que la de la Nicoleta)