dijous, 3 de febrer de 2011

La trampa del mal

Tras los últimos fiascos que han supuesto La joven del agua (Lady in the water, 2006) y El incidente (The happening, 2008), M. Night Shyamalan tomó la decisión más inteligente para dar un vuelco a su carrera. Primero dirigió una película totalmente ajena a lo que nos había acostumbrado: Airbender, el último guerrero (The last airbender, 2010). Criticada igualmente pero con una recaudación poderosa para centrarse en lo que viene a continuación: crear una serie de películas bajo el sello The Night Chronicles (con su apellido bien visible).

Las riendas en la dirección de La trampa del mal (o Devil, si prefieren su título original) las toma John Erick Dowdle, quién ya fuera responsable de otra peli de terror de encargo como Quarantine (2008), el remake de REC (2007). Como en una serie de televisión, poco importa el director, siempre hay múltiples manos que pasan por ella sin que afecte demasiado al conjunto. Pues estamos ante una peli de serie B que podría ser un capítulo cualquiera de La dimensión desconocida (The twilight zone, 1959-1964) o de Masters of horror (2005-2007).

Una pequeña película que el guión de Brian Nelson resuelve bien (si no nos tomamos demasiado en serio el argumento), aunque sin nada que llame demasiado la atención visualmente. Exceptuando, eso sí, los créditos iniciales de una ciudad filmada boca abajo con la música de Fernando Velázquez o la eterna pregunta que siempre nos surge al ver a Geoffrey Arend: ¿Cómo habrá logrado casarse con Christina Hendricks?

Lluís Alba