dimecres, 8 de juliol de 2009

Despedidas

De todos es conocido que la muerte es un tema tabú en occidente. Nuestro instinto natural nos hace evitar siempre lo que más tememos. En Despedidas podemos comprobar que en Japón también es un tema tabú y que convierte en un paria de la sociedad a aquel que se gana la vida a costa de los muertos.

Resulta de lo más curioso ver el ritual ancestral del nokan, que consiste en amortajar el cadáver como si de una obra de teatro se tratara. Toda la familia del muerto se pone en frente y ve como un nokanshi (el practicante de dicho ritual) lava, maquilla y viste al fallecido, de un modo delicado sin que en ningún momento se vea desnudo ni tenga ninguna posición escabrosa. Todo un arte que antiguamente lo hacía la propia familia, pero como otras tantas tradiciones se ha ido perdiendo y deben hacerlo unos profesionales.

Para llegar a tener un empleo como este que nadie desea, no hay otra manera que estar algo desesperado. Este es el caso del protagonista, Daigo Kobayashi, que tras disolverse la orquesta en la que trabajaba debe vender su violonchelo porque no puede pagarlo. Y decide volver a su pueblo natal junto a su esposa. Por un anuncio de prensa engañoso empieza a trabajar como nokanshi.

Lo mejor de la película es la habilidad con la que nos muestra un tema dramático en clave de humor. Aunque no se trata de una comedia al 100%, sí que lo son la mayoría de momentos que tienen relación con el oficio del protagonista. El contraste de las situaciones dramáticas propias de trabajar con muertos con la inexperiencia de Daigo, acaban convirtiéndose siempre en secuencias divertidas.

Aunque en su conjunto se deja ver, y más allá de la curiosidad que el espectador occidental pueda tener por estos exóticos rituales, el guión está poco elaborado. Usan una subtrama artificiosa sobre el padre de Daigo, sólo para encontrar un final y darle a la película un aire más convencional. Seguramente hubiese tenido más sentido su conjunto sólo con mostrarnos las peripecias del protagonista, la relación con su mujer y con los vecinos del pueblo. Incluso media hora menos también hubiese beneficiado a la película.

Una vez vista, cuesta entender que películas como La clase, Gomorra (que ni siquiera fue nominada) o Vals con Bashir, hayan quedado relegadas por Despedidas en la carrera a los Oscar. No deja de ser una película simpática, como Slumdog millionaire, que tampoco tenía punto de comparación con El curioso caso de Benjamin Button.

Lluís Alba

1 comentari:

Anònim ha dit...

Con un review de 6 párrafos, tratando de opacar la simple belleza de una película como Okuribito y mas encima pontificar una película tan rebuscada y sin sentido como Benjamin Button...
Amigo, es usted un PÉSIMO critico de cine,