dimecres, 15 de juliol de 2009

V.O.S.

Basada en la obra teatral homónima de Carol López y utilizando a los mismos actores, Cesc Gay nos presenta V.O.S. su primera incursión en la comedia.

Todo lo que vemos en la película pasa dentro de un plató cinematográfico, donde los personajes entran y salen (del plató y de la película). Son los actores, son los personajes que interpretan y son las personas sobre los que están contando su vida. Reflexión en forma de comedia de las relaciones de pareja en la sociedad actual, mezclada con la reflexión formal de contar historias y de como se puede llegar a manipular al espectador contando lo que se quiere y no los hechos reales.

La mayoría de diálogos son divertidos, similares a los de la mayoría de las buenas sitcoms americanas. Con ciertos detalles locales que a los de Barcelona nos hará disfrutar más de la película, como en la frase de que los barceloneses siempre estamos estresados y confundimos un infarto con un orgasmo. Además también podemos reconocer la mayoría de localizaciones, descubrir entre los extras a la panadera del barrio o reconocer la calle de nuestra oficina.

Aunque el tema también trate sobre la reflexión del cine dentro del cine, llega un momento que algunos de los chistes que comparan las situaciones con el cine popular llega a cargar por su evidencia. Las repetidas referencias a Tarantino, Woody Allen o Friends, acaban siendo demasiado previsibles. Aunque esta reflexión sobre el medio cinematográfico está llena de interesantes secuencias, como la de ver a cuatro actores (personas, personajes) jugando a las películas. Son actores que están filmando una película a la vez que interpretan escenas de otras películas.

La película muestra una realidad de Catalunya, poco habitual en el cine o en la televisión. Una realidad donde la mayoría de gente no se mueve por ghettos en los que sólo se hable un idioma. Los personajes interactúan todo el rato intercambiando catalán con castellano. Pero me temo que, a pesar de su título, fuera de Catalunya la mayoría de salas la exhibirán doblada.

Lluís Alba