diumenge, 2 de novembre de 2008

Disaster movie

Jason Friedberg y Aaron Seltzer, llevan unos años aprovechando al máximo el filón de las películas de parodias. Juntos han hecho Epic movie, Date movie, Casi 300 y Disaster movie. Y ya antes habían creado los guiones del primer Scary Movie. Aplicando siempre el mismo esquema de ir parodiando las más recientes películas y personajes famosos del mundo del espectáculo norteamericano.

Básicamente es como ver cualquier programa de gags televisivo, pero en el cine. Lo que aquí hemos visto con Cruz y Raya, Los Morancos, Martes y 13, los programas del Arús o el Polònia. De ahí a que la mayoría de actores vienen de la televisión, sea en series o en programas de imitaciones

Hay tal cantidad de gags que alguno hace reír. Lo malo es que necesitas pasar por 400 bromas para que la 401 te haga gracia. Y se basan excesivamente en la parodia de personajes famosos norteamericanos, seguramente perdamos alguna broma en esas imitaciones al no estar acostumbrados a escucharlos hablar tanto como ellos. Pero como todo el mundo occidental es como si perteneciera a EEUU (sólo hay que ver el seguimiento que se hace de la campaña presidencial de los EEUU en España), sus famosos también son los nuestros.

Reconozco que tengo cierta debilidad por este tipo de películas, a pesar de que son tan malas que no merecen catalogarse así. Tiene su coña ver a un Alvin y las ardillas caníbales, a Sarah Jessica Parker interpretada por un tío, al modelo de Calvin Klein con los calzoncillos cagados etc… Pero son gags que no vienen a cuento, están metidos con calzador, sin importar en lo más mínimo el hilo argumental principal (si es que existe). Quizás lo más gracioso viene con los gags rápidos que no con el abuso que se da con algunas escenas alargadas hasta el agotamiento del público. Destacaría entre ellos el de Hancock y el niño, y el de los zapatos de cristal de la princesa de Encantada. O, alguna sutileza (y soy generoso) que aparece con pinceladas, como cuando se critica a Hayden Christensen en Star Wars a través de una parodia de Jumper. Y, al finalizar la película se parodia la canción I’m fucking Matt Damon que ya era una parodia en sí.

Es una pena que este género haya degenerado tanto y ahora tengamos que guardar como un tesoro nuestras copias de Aterriza como puedas, Top Secret, Agárralo como puedas y Hot shots para no olvidar que se podían hacer buenas películas de parodias.

Lluís Alba