dijous, 27 de gener de 2011

Más allá de la vida

Como leo en la crítica de Carlos Díaz Maroto, Más allá de la vida no es la primera incursión de Eastwood en el género fantástico. Pero sí es la primera vez que lo hace explícitamente.

El esquema de varias historias cruzadas en un mundo globalizado, nos retrotrae en una primera instancia al cine de Iñárritu y, concretamente, a Babel. Pero el estilo clásico de Eastwood no tiene nada que ver con el del director mexicano. Llamo estilo clásico a aquel en el que cada secuencia, cada plano, cada imagen tienen un motivo pensado y justificado para aparecer en pantalla. Eastwood logra una gran película con un material que, en manos de otro director, podría haber resultado una ñoñería inaguantable.

Las tres historias contadas en paralelo sirven para explicar la misma experiencia desde ángulos distintos. La protagonizada por Matt Damon en la que sus dotes psíquicas ya han sido alcanzadas, la de Cécile de France encarna la persona que se debe enfrentar al descubrimiento de una vida después de la muerte y la de los gemelos George y Frankie McLaren en la búsqueda de que exista esa posibilidad.

El habitual rigor en el guión de Peter Morgan nos enfrenta ante un tema fantástico de la manera más respetuosa posible. Aunque, como lo que quiere explicar el personaje de Cécile de France, la película se decanta sin tapujos por convertir en real un tema fantástico, está narrado con tal solidez que agradará a creyentes y escépticos.


Lluís Alba