dijous, 19 d’agost de 2010

Phillip Morris ¡Te quiero!

Basado en hechos reales, como las películas de Antena 3 en la sobremesa de los fines de semana, la película narra las peripecias de Steven Russell, uno de los mayores timadores de la historia de los EEUU. Un estafador que no tiene nada que envidiar al Frank Abagnale Jr. de Atrápame si puedes.

Steven Russell guarda ciertas similitudes con el personaje que también encarnó Jim Carrey en Mentiroso compulsivo, salvo que aquí no hay fantasía ninguna que le obligue a decir la verdad. Bajo su punto de vista, la película narra una serie de fechorías, mostradas sin maldad. Más bien al contrario, pues sus estafas son tanto para beneficio propio como para sus allegados: su amado Phillip Morris, su ex mujer e hijos.

El film no deja de ser una caricatura de unos hechos reales, que debieron ser más bien dramáticos. No es de extrañar que se haya escogido a Jim Carrey, más humorista que actor para deformar la vida real de Steven Russell. Los arquetípicos personajes ayudan a contrastar sus personalidades, enfatizando el tono de comedia: La ex mujer de Russell, se nos muertra como una católica que acepta todas sus desgracias al ser designio del Señor; Phillip Morris, es todo un ingenuo, el antagonismo perfecto que completa a Russell; mientras que este se retrata como un estafador compulsivo pero convencido de estar haciendo lo correcto.

No es de extrañar que Glenn Ficarra y John Requa, sus directores y guionistas, hayan participado en films como Bad santa, Una pandilla de pelotas o Como perros y gatos. Películas comerciales con un tono subversivo, que, como en Phillip Morris ¡Te quiero! no acaban de decantarse hacia ninguno de los dos lados.

Lluís Alba

1 comentari:

Anònim ha dit...

Esta pensaba que iba de otra cosa, a lo mejor no stá mal, abrá que verla!!!
Saludos!!