dilluns, 23 d’agost de 2010

Salt

Que se sustituya de la noche a la mañana a Tom Cruise por Angelina Jolie para el papel protagonista de Salt, da una idea de lo poco definido que estaba este personaje y la nula importancia que da Kurt Wimmer a su guión. Aunque siendo este el responsable de Ultraviolet, tampoco es que se pudiera esperar algo más.


Salt es una película de acción que exige y ofrece poco. El guión está construido a base de giros, pero es tan previsible que ninguno de ellos consigue sorprender. La idea de contratar -SPOILER- a Liev Schreiber para que sea el personaje malvado sorpresa, tampoco ayuda demasiado a que el espectador se quede boquiabierto por tal descubrimiento.-FIN DEL SPOILER- Lo único que queda por ver son las acrobáticas piruetas de Angelina Jolie para golpear a sus perseguidores o sus saltos espectaculares entre camión y camión por una autopista más colapsada que en Matrix reloaded.


Es una lástima que se tome tan a la ligera la atractiva (aunque descabellada) idea de unos agentes soviéticos durmientes en los actuales EEUU. Cuando parece que los únicos malvados del cine de Hollywood puedan ser árabes, no está mal buscar este revival ochentero de los tiempos de la Guerra fría. Una idea demasiado “friki” para tomársela en serio, aunque otro medio más “friki” como el del cómic (y más concretamente el de superhéroes), tenga una colección como Capitán América que lleva unos años jugando con una idea similar de la mano de Ed Brubaker. Quizás a Kurt Wimmer no le fuera mal rebajarse a conocer a colegas de una profesión “menor” para descubrir que se puede hacer una película de acción con un guión elaborado.

Lluís Alba

1 comentari:

Anònim ha dit...

Para titularse Salt, no he visto una pelicula más sosa. Angelina, tal y como comentas, se pasa de supermujer, con saltos espectaculares y poco creibles, pués hasta ahora, que yo sepa, los rusos no dieron superpoderes a sus espías. El final no puede ser más previsible y soso también. En fin, que esta es otra peli más, que para mi gusto sería más de domingo a medio dia en el sofa de casa, que de gastar dinero en el cine.