dijous, 6 d’octubre de 2011

Festival de Sitges (1) 6-10-2011


Llego a la cola de recogida de entradas del Auditori a las 8:40, no hay demasiada gente esperando, hasta las 9:00 no abren las taquillas. A las 9:10 siguen sin abrir, y el sol comienza a asomar por detrás de los edificios situados frente al Auditori. Ya se sabe que el sol y el público cinéfilo no son buenos amigos. Lo que hasta ese momento era una cola paciente, se convierte en una tensa espera que hace aflorar los instintos nerviosos del más calmado de los frikis. La cola ya es larga y, la mayoría, no lograrán comprar/recoger su entrada para la primera sesión de Eva, a las 10:00. Poco importaría, pues a las 12:00 hay otro pase. Pero los primeros síntomas graves de la situación surgen de una voz anónima que nos informa que, como es costumbre, el primer pase es en versión original, mientras que el segundo es doblado. El horror del cinéfilo a tener que ver una película doblada, todavía hace alterar más los nervios de aquellos que se están abrasando con el sol matinal de Sitges. Empieza a haber carreras sin sentido de un lado a otro, en la búsqueda de una inexistente puerta alternativa por donde poder acceder.

Finalmente, a las 9:45 se abre la taquilla. Y, para no perder la costumbre, sin explicación alguna del retraso por parte de los responsables del Festival. Como al que madruga, Guardiola ayuda, llego a tiempo para recoger mi abono y entrar en el pase de las 10:00 de Eva.


EVA (2011) de Kike Maíllo

El pase en v.o. de Eva mezcla catalán y castellano según los actores que aparezcan en escena. Ambientada en un 2041 de ambiente retro, evidenciado por estar filmado en escenarios que, hoy mismo, ya son antiguos. Tanto los edificios (interiores y exteriores), como la ropa, vehículos y demás utensilios, son más propios de la década de los 70 del pasado siglo que del imaginario fantástico al que estamos habituados de un futuro medianamente lejano.

El ajuste presupuestario no es el único motivo para elegir esta ambientación, pues el homenaje a la ciencia ficción, al fantástico y al cómic también tiene su importancia. Desde los primeros androides que vemos en la nieve, clavados a los oxidados robots de La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977) de George Lucas, pasando por el homenaje a la Arale Norimaki del Doctor Slump, o el mayordomo salido de un cómic de Tintín e interpretado magistralmente por Lluís Homar.

Una mezcla de lo que habrá mamado Kike Maíllo en su infancia sumado a otros referentes más cercanos como el Spielberg de Inteligencia artificial (Artificial Intelligence: AI, 2001) y Minority Report (ídem, 2002), aderezado con una filmación clásica y una estructura propia de una serie de televisión, dotan a la película de un carácter especial que nos hace olvidar lo previsible del relato y un clímax final algo desangelado.


CONTAGION (2011) de Steven Soderbergh

La similitud estructural más cercana a la propia cinematografía del director la encontraríamos en Traffic (ídem, 2000), pues Contagion también es una película coral que narra en paralelo los diferentes efectos de una misma situación en el mundo.

Lo que entonces fue la droga, ahora es una enfermedad vírica altamente contagiosa. Pero Soderbergh no es cualquier cineasta, y para realizar una película convencional sobre el mismo tema ya tenemos Estallido (Outbreak, 1995) de Wolfgang Petersen.

Soderbergh usa como excusa el virus mortal para tocar otros temas. Le interesa los efectos de la globalización, demoniza a internet y a los "bloggeros" (más de uno se habrá sentido humillado en la sala). Mientras que ensalza los métodos tradicionales de relación y tratamiento de un problema.

No hay escenas artificiosas en la película, por lo que no vemos ningún drama forzado, ni demasiada sangre, ni efectos digitales rebosando por encima del celuloide. Para causar terror, a Soderbergh le basta con el sonido de una tos, la imagen de unas manos apoyadas en la barra de metro, o la visión de unas gallinas en un mercado de Hong Kong. Todo es sobriedad, como si de un documental se tratara, en el que vemos perfectamente ordenados en paralelo los hechos en común que afectan al mismo tiempo al planeta entero.

Lluís Alba