dilluns, 13 d’octubre de 2008

Synecdoche, New York

Con un título difícil: Synecdoche, New York; Charlie Kaufman nos presenta su primera película como director.
También es una peli difícil para el espectador. Que necesita de su implicación para entrar (y no salir) de una obra tan surrealista como esta. Algo más fácil por parte de los que conozcan la obra de Kaufman como guionista.

Mantiene muchas de las características que se pueden ver en Cómo ser John Malkovich o El ladrón de orquídeas. Por un lado la propuesta surrealista, y el ver la película desde dentro y fuera del protagonista (alter ego del propio Kaufman).

Empezamos viendo la película desde una perspectiva más racional, y poco a poco se va mezclando con las partes más surrealistas. Como si de una espiral se tratara la cosa va aumentando progresivamente hasta una ida de olla casi tan propia como las de los últimos films de David Lynch. Sin llegar a alejarse tanto de lo convencional pero sin llegar tampoco a las hipnóticas imágenes del autor de Inland Empire.

No sé si es buscado por el propio Kaufman, pero la aceleración con la que va aumentando la propuesta surrealista, llega a un punto que se llega a comer la película. Quizás fui yo que me salí del film antes de llegar al final. Pero mientras la mezcla de lo real con lo que ocurre dentro de la mente del protagonista produce situaciones novedosas, divertidas, fascinantes… cuando lo surrealista llega a comerse a lo real resulta casi imposible seguir implicado.

Aún así, me quedo con la parte positiva, que es la mayor parte del film, sin llegar a ser una peli tan redonda como sus anteriores trabajos como guionista. Pero, siendo su ópera prima, ya tendrá tiempo para cambiar los (posibles) defectos o quizá no y sea yo el equivocado.

Lluís Alba